Por, Cobo Lascano Mayely
En el sector Leonidas Proaño, situado en el corazón de Montecristi, el 60% de las vías permanecen cubiertas de lastre, debido al olvido por parte de las autoridades municipales del cantón, generando una incómoda nube de polvo que afecta a sus residentes.
La desigualdad entre estas calles sin cuidado y las vías bien mantenidas es tan marcada como dos mundos diferentes y la desatención del gobierno local se cierne sobre la comunidad como una carga pesada, dejando a los moradores con una sensación de desamparo.
Santiago Loor, habitante de la parroquia afirmó que estas calles siempre han estado en el abandono, siendo un reflejo de los persistentes desafíos que enfrenta la zona. “Estos problemas han perdurado a lo largo de los años, causando un profundo impacto en la calidad de vida de los vecinos”, aseveró con tristeza en su voz.
Estos caminos revestidos de lastre están plagados de baches y el polvo se levanta con cada movimiento, demostrando la urgencia de la atención que esta comunidad necesita.
Por su parte, Maribel Lucas, miembro del comité ejecutivo del barrio, aseguró con palabras cargadas de preocupación que ya han presentado oficios al municipio en los que solicitan nuevas vías para abordar el problema del polvo.
La esperanza de los pobladores radica en que estas vías de lastre sean finalmente consideradas, y en lugar de ser sinónimo de polvo y frustración, se conviertan en caminos de prosperidad y conectividad para la parroquia. Así, la lucha por unas calles dignas y cuidadas es una batalla que estas comunidades no están dispuestas a abandonar.





