Por Jennifer Zambrano
En la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, ubicada en la ciudad de Manta, alrededor de las 8 horas, el puesto de empanadas y corviches se convierte en el epicentro del sabor estudiantil. Este negocio tiene un impacto significativo para la comunidad universitaria.
El aroma de estas delicias atrae a los estudiantes que buscan energía y sabor para iniciar su día de clases de buena manera. Con su horario de atención temprano y su calidad inigualable, el puesto de comida no solo satisface el hambre matutina de los estudiantes, sino que también se ha convertido en un punto de encuentro donde las risas y las conversaciones entre compañeros fluyen al degustar estas delicias recién preparadas.
Dos hombres atienden el puesto, ambos vestidos con la misma camisa naranja que los identifica como parte del equipo; reconocidos por su amabilidad y calidad en sus productos. Los estudiantes habituales elogian el sabor inigualable, convirtiéndola en una parada obligatoria.
«Todos los días, sin falta, paso por aquí antes de dirigirme a clase. Es como una rutina para mí», comenta María, una estudiante de tercer año de la carrera de Medicina. «Las empanadas son deliciosas, además siempre me reciben con una sonrisa, lo cual hace que mi día comience de la mejor manera», agregó.
“Cada mañana que paso por ahí rumbo a mi trabajo, su olor me atrapa. Son muy ricas y es reconfortante encontrar en un lugar la calidez y una buena comida en medio de un día complicado”, manifestó Johan Párraga.
El puesto se ha convertido en un punto de encuentro para los jóvenes, un lugar donde pueden disfrutar de buena comida en medio de su ajetreada jornada universitaria.





