Por, Nathaly Mero
En el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) de Manta, la atención médica cada vez se vuelve más decepcionante, un grito de socorro en este sistema es una alarma que exige una respuesta urgente para los ciudadanos.
Asegurados a este sistema hospitalario, pasan alrededor de 2 horas sentados en bancas frías e incómodas hasta que sus nombres salgan en pantalla. “Llegue a las 8 de la mañana, y aún no logran atenderme, el dolor es persistente y siento que estoy aquí perdiendo mi tiempo”, infirió Rosa Vélez reflejando dolor en su rostro, con sus manos en su abdomen por los intensos dolores.
A esto, obreros pagan una cantidad considerable para que su salud sea inmediatamente valorada. Sin embargo, según detalles de varios pacientes dan a conocer que la situación actual es pésima y crítica, “siento síntomas, probablemente tengo un tumor dentro y me mandaron a realizar una radiografía, teniendo como respuesta que no hay ambientación para realizarla… que clase de hospital es este”, aseguró José Mendoza paciente atendido en horas de la mañana, muy molesto por la situación.
Entre las problemáticas que presenta esta institución se encuentra el abastecimiento de medicinas, situación que lleva a el sistema de salud al borde del abismo. “Para ser atendida demore una hora y en el consultorio la doctora me da una lista de medicamentos a la farmacia de afuera, no sé de qué me sirve que me descuenten tanto si no hay ni la medicina necesaria para lo que quiero ser atendida”, describió Génesis Carreño paciente, al salir del hospital.
La cruda realidad pone en riesgo la salud de las personas que dependen de este servicio para su salud, es una encrucijada que debe ser investigada, valorada y prontamente solucionada.





