Por: Juan José Pincay Saltos
Aportando granos de arena que contribuyen al planeta, la responsabilidad social se ha convertido en la conciencia de la sociedad, en la que se suman empresas particulares e incluso municipalidades del país. Mediante un vídeo reflexivo el Gad municipal de Santa Ana aportará gestiones que le regalen aire al mundo.
La Responsabilidad social empresarial (RSE), es la lámpara en medio de la oscuridad que alumbra al planeta junto al sol. Producto de la contaminación ambiental, el planeta ha respondido mediante calentamientos globales lo que hace que su temperatura aumente de manera progresiva.
Educar y concientizar a la sociedad del aporte que se le puede dar al planeta con pequeñas acciones de actos sociales, evitando usar plástico, ahorrando agua, sembrando árboles, además haciendo campañas sobre el medio ambiente, etc. Creando resonancias duraderas que aporten a la nueva y futuras generaciones.
“La iniciativa comenzó después de recorrer por completo el cantón, y nos dimos cuenta de lo mal educados que estamos con el tema ambiental”, enfatizó Johnny Alcívar trabajador del área ambiental del Gad santanense mientras que su rostro reflejaba preocupación.
Así mismo, Luis Jama, morador del sector aseguró, “no nos importa la espera, con que se hagan las gestiones por parte de las autoridades y tengamos agua que es uno de los servicios básicos fundamentales, es más que suficiente’’.
Entres baches y suciedad que contrastan con las zonas verdes que colorean a diario al pueblo de Santa Ana, sus calles se visten de basura entre servilletas, botellas plásticas y vidrios, que reposan a diario en los distintos filos de cada una, contaminando al medio ambiente.
Educar a los ciudadanos es muestra para los visitantes que llegan a disfrutar de Santa Ana, son gestos que aportan al cuidado de la sociedad y del cantón. Es la herencia que se debe plasmar a las presentes y nuevas generaciones.





