Por. Ginyer Véliz
El entretenimiento se les salió de las manos, los ruidos que provocan el bingo, generan molestias entre los moradores del Barrio Primero de Enero, la contaminación auditiva causó trastornos de suelos a un menor de edad.
El problema del ruido causado por las personas que juegan al Bingo resulta ser una constante fuente de conflictos vecinales. Para aquellos residentes que no participaban en el juego, el estruendo constante proveniente de los salones comunitarios, clubes y hogares particulares se había convertido en una verdadera molestia. Desde las voces enérgicas de los jugadores hasta las llamadas de los números y los aplausos estridentes de los ganadores, el ruido se infiltraba sin piedad a través de las paredes y ventanas de las viviendas circundantes.
Lo que comenzó como una actividad social para algunos, se convirtió en un problema creciente de convivencia. Los vecinos afectados, cansados de la falta de consideración y respeto por parte de “los jugadores de bingo”, comenzaron a experimentar tensiones y fricciones en la comunidad. La paz y armonía que antes reinaban en el vecindario ya no es la misma. Sin embargo, conscientes de la necesidad de abordar esta situación con tino y comprensión, se iniciaron esfuerzos para promover el diálogo entre ambas partes.: No al ruido
Jimmy Pillasagua, presidente del barrio, menciona que, ciertamente el ruido generado por los jugadores de bingo se ha convertido en un problema significativo en la comunidad. La tranquilidad que anhelan en su entorno residencial se ve afectada, y el ruido atraviesa sin piedad las paredes de las viviendas, interrumpiendo sus actividades cotidianas y generando niveles de estrés y frustración difíciles de ignorar.
“Esta problemática ha generado tensiones y conflictos en nuestra comunidad, ya que los residentes buscan un equilibrio entre el entretenimiento del bingo y la preservación de una calidad de vida óptima. Para abordar esta situación de manera sensible y constructiva, hemos promovido el diálogo entre los jugadores de bingo y los vecinos afectados. Reconocemos la importancia de encontrar soluciones que satisfagan a ambas partes y permitan una convivencia armoniosa”, sintetizó Pillasagua, mientras cruzaba sus brazos.
Los bingos pueden generar conflictos y perturbaciones en la convivencia vecinal, no podemos afirmar categóricamente que sean el primer problema barrial para las personas que se levantan temprano para estudiar y trabajar. Cada comunidad puede tener diferentes problemáticas que afecten a los residentes en su día a día. No obstante, es innegable que el ruido generado por los bingos puede afectar la calidad de vida de aquellos que buscan descanso y concentración temprano en la mañana, expone Pillasagua.
En el barrio ha sido escenario de controversia debido a los bingos que se lleva a cabo con regularidad. Según las encuestas realizada a 15 ciudadanos del barrio primero de enero se ha relevado que hay un alto porcentaje que considera que estos juegos generan problemas barriales, un alto porcentaje, alrededor de 10%, afirma que los bingos son los que causan inconveniente, mientras que un 5% da a conocer que no causan problemas la realización de los bingos.
En este sentido, los bingos podrían ser considerados un factor que contribuyen a esta problemática, sobre todo si se encuentra cerca de áreas residenciales donde residen personas vulnerables.
Génesis Rodríguez, jugadora de bingo, menciona que la emoción de tener la oportunidad de ganar premios en efectivo o en obsequios es definitivamente emocionante. La perspectiva de obtener una recompensa a través de la suerte y la coincidencia de los números seleccionados genera un sentido de expectativa y competencia entre los jugadores. Además, puntualiza que la incertidumbre de no saber qué números serán contados y la esperanza de adquirir dicho número ganador coincida con las tablas.
Rodríguez da a conocer que las posibilidades de ganar, jugar con varias tablas puede aumentar las oportunidades de tener números que coincidan con las llamadas. Es importante tener en cuenta que esto también implica un mayor costo y una mayor atención para seguir el juego. Reglamento contra el ruido
Al con múltiples tablas, los jugadores pueden tener más combinaciones de números y, por lo tanto, aumentar las probabilidades de tener números coincidentes, es por ello por lo que, hay que evaluar el presupuesto y la capacidad de atención de cada jugador antes de decidir jugar con múltiples tablas, añade Rodríguez.
Respecto a los problemas que los bingos pueden causar a los vecinos, especialmente aquellos que buscan un entorno tranquilo en su comunidad, es esencial abordar esta situación de manera sensible y comprensiva.
Como jugadores de bingo, debemos promover el diálogo y establecer normas de convivencia adecuadas, así como horarios de juego que no interfieran con la tranquilidad de los vecinos. Además, es importante buscar alternativas para reducir el ruido generado durante los juegos de bingo,
como el uso de sistemas de sonido controlados o la búsqueda de espacios más adecuados para su realización, reveló Génesis.
Fomentar una convivencia armoniosa y respetuosa entre todos los miembros de la comunidad es fundamental para resolver los problemas y garantizar un ambiente sano para todos.
Génesis, confiesa sentirse desanimada. Sin embargo, a pesar de las derrotas, continúa disfrutando del juego. Hay algo en la emoción del bingo que la atrapa y la mantiene enganchada. La anticipación de escuchar cada número llamado, la emoción de marcar los espacios en su cartón y la posibilidad de obtener una victoria en cada ronda son aspectos que realmente la hacen vibrar.
Para Génesis, el bingo no se trata solo de ganar premios. Es una experiencia en sí misma, llena de entretenimiento y diversión. Aunque no siempre tiene la suerte de ganar, el juego en sí le brinda un escape de la rutina diaria. Durante ese tiempo, puede sumergirse en el ambiente del bingo y dejar de lado cualquier preocupación o estrés que pueda tener, el bingo es una oportunidad para socializar y conectarse con otras personas. Ya sea en un salón de bingo o en línea, disfrutando de la camaradería y las risas compartidas con otros jugadores. Compartir la emoción del juego y celebrar juntos cuando alguien obtiene una victoria creando un ambiente especial que realmente valora.
Aunque no se puede generalizar y afirmar que los bingos sean el problema principal en la comunidad, es importante reconocer que el ruido que generan puede afectar la calidad de vida de ciertos residentes. Por lo tanto, se están buscando soluciones que permitan conciliar los intereses de todos los vecinos y promover un entorno armonioso y respetuoso, reitera Rodríguez.
Viviana Suárez, ciudadana del sector Primero de Enero, comenta que las realizaciones de los bingos ocurren cuatro veces a la semana y es muy molesto debido a los ruidos excesivos que generan, esto impide que las personas puedan descansar temprano, ya que los juegos empiezan a las 8 de la noche y se prologan hasta las 12, acota la ciudadana.
“Estos inconvenientes con los bingos generan incomodidad para mi hijo y a causado trastorno del sueño de mi pequeño, quien necesita estudiar en las mañanas y debe irse a dormir temprano, esto se convierte en un gran obstáculo, ya que necesita estar en óptimas condiciones para recibir las clases adecuadamente, a fin de no afectar su rendimiento académico al día siguiente”, comentó Suárez.
Indica que, a pesar de las quejas, el presidente del barrio ha dado las ordenes de las realizaciones de los bingos, argumentando que son eventos que generan recursos para el desarrollo de la comunidad, sin embargo, es importante señalar que las opiniones de los ciudadanos deben ser escuchada y respetada, expone la ciudadana.
Del mismo modo, afirma que “la comunicación y el dialogo entre los moradores no ha sido una solución para este problema, los organizadores de estos sorteos no están dispuestos a tocar el tema de las dificultades que causan esta actividad, ratifica la dama.
La comunidad se ve perturbada por la larga duración de las sesiones de bingo, que pueden extenderse hasta 4 horas, generando molestias debido al ruido producido. En ocasiones, los residentes están acostumbrados a escuchar las voces exaltadas de las personas al anunciar la palabra «bingo», y los continuos llamados de los números durante el sorteo. Esta situación afecta la tranquilidad del vecindario y puede resultar incómoda para quienes buscan descansar o llevar a cabo actividades en un ambiente más silencioso.
Raquel Fortis barrendera del sector, añade que, al inicio de febrero de 2023, cedieron a las realizaciones de los bingos. Con la llegada de estos eventos, empezaron a venir la influencia de personas un incremento de basura en el área circundante. Como barrendera barrial, es esencial estar preparada para enfrentar estos desafíos que toca realizar cuatro veces a la semana.
La limpieza y el mantenimiento del barrio son fundamentales para mantener el entorno limpio y agradable para todos los residentes y visitantes, “entiendo que, como barrendera, mi objetivo es mantener el sector limpio, pero sería de gran ayuda si los organizadores de estos juegos de distracción puedan colaborar dejando el lugar limpio cuando terminen, de esta manera, cuando llegue mi turno para barrer en las mañanas, habría menos basura y fichas de bingo abandonadas para recoger” acota Fortis.
El reportaje ha revelado los diversos problemas que surgen debido a la realización de los bingos, particularmente en relación con el ruido y la acumulación de basura. Asimismo, la falta de conciencia ambiental por partes de algunos asistentes puede llevar a una acumulación significativa de basura en el área, generando impactos negativos en la limpieza del entorno.
Con esfuerzo y conciencia, es posible encontrar soluciones que permitan disfrutar de los bingos de manera responsable, minimizando los problemas de ruido y basura, preservando el bienestar de los ciudadanos en el sector Primero de Enero.





