Por Jean Carlos Yanchapaxi
Cuatro juicios que dejan una deuda superior a $250.000 dólares y un bajo recibo anual de $28.000 dólares por parte del Ministerio del Deporte a la Liga Deportiva Cantonal de Jipijapa que no alcanzan para cubrir los servicios básicos y mantener la infraestructura en las mejores condiciones. Son los problemas que enfrenta el estadio Arturo Zabala Ramírez del cantón Jipijapa. Un estadio único para el pueblo que está en condiciones críticas, desde sus exteriores, un muro de dos colores simples: blanco, verde y un color extra, el café, por la suciedad de la parte baja, sin nada de creatividad pintada. Y en sus interiores, maleza, malos olores y muchas grietas en las paredes, dando la sensación de abandono.
Una fila de autos que se estacionan en el filo de la calle por la falta de un parqueadero interviene en el acceso. “Ningún estadio tiene parqueadero y si tiene es solo para los directivos”, afirmó Axel Peñafiel, trabajador voluntario, al referirse de manera

positiva a la situación del estadio, ya que le sirve para generar ingresos estimados de $7 a $10 dólares dando su servicio cuidando los autos estacionados. En la tribuna te espera un montón de cosas como pasar por un camino espinoso por la maleza alta y una peste para tu nariz por los malos olores debido a las heces de los murciélagos que duermen en la parte inferior del lugar por las noches, baños que no tienen agua, basura tirada en lugares donde da miedo pasar por lo oscuro que está el lugar, es como vivir una película de terror.
“Demasiados descuidos, un 40% en buenas condiciones”, consideró Henrry Santistevan, deportista de fútbol, al contar que la cancha está en malas condiciones y puede afectar a los demás deportistas. Tocar cualquier pared es empapar tu mano con polvo y suciedad, ver las puertas dañadas y las paredes junto a las gradas descuartizadas con líneas curvas y resquebrajadas como si fuera un rayo dibujado en su estructura, unos postes que parecen que te van a caer encima y una pobre iluminación que no permite que se juegue en la noche.
La general del estadio está en las peores condiciones posibles, todos los rayos en sus partes, el monte metiéndose desde la parte alta y el lugar donde había un muro y ahora hay una reja de metal que no cubre nada. Los alrededores te hablan sin hablarte, una cancha de ecuabolley donde sus administradores de forma voluntaria construyeron unas gradas con tablas y palos de madera y a su lado está la cancha de tenis donde los arbustos están creciendo y nadie les da mantenimiento, más adelante está la cancha que alberga 2 deportes favoritos de los Jipijapenses, el básquet y el futsal, rodeada de monte y otras hierbas que cubren el espacio amplio que tiene. Un estadio que te dice muchas cosas con solo mirarlo y no son cosas positivas, son cosas negativas, un escenario en abandono total. “Quedado” es el término del deportista Hugo López a la infraestructura del campo, después de años sin haber ingresado y haberse llevado la sorpresa de ver un lugar diferente al que por última vez visitó.
A pesar de estos problemas, la Liga Cantonal de Jipijapa mediante sus redes sociales hace ver el lugar muy diferente con sus cursos vacacionales de fútbol, básquetbol, tenis, ecuabolley, futsal, ajedrez y muchos más, dan una imagen buena del lugar, pero la realidad es diferente. “Hay que ser realistas, anualmente

le llegan $28.000 dólares a la Liga Cantonal, eso hay que dividirlos por 12 meses entre profesores, servicios básicos y otras cosas. Esto no alcanza y tenemos una deuda de más de $250.000 dólares junto a 4 juicios, un problema que siempre se ha dado. Si se observan las gradas pintadas, es por voluntad de conocidos que hacen mano de obra gratis. Se hace lo que se puede, las iluminarias están ahí pero ya no cumplen con su parte, están obsoletas y cambiarlas sale muy costoso y tras lo de las deudas es aumentar eso. Se alquila la cancha por $30 dólares la hora y, con lo que se genera, se hacen mantenimientos. También hacemos campeonatos cada año y todas las familias apoyan y se dan cita en el estadio cada fin de semana”, informó Rodrigo Pincay Calderón, presidente de la Liga Cantonal de Jipijapa al hacer lo posible para mejorar la situación.
Además, confirmo que la salida del Jipijapa Fútbol Club fue por voluntad propia, es por eso que este año 2026 no se va a jugar ascenso provincial en el estadio, un evento donde cada fin de semana el Gigante se llenaba de gritos y se disfrutaba de fútbol puro.
Actualmente se están jugando campeonatos de categorías inferiores y superiores cada fin de semana. Como la categoría Master, donde las familias se reúnen para ver a sus representantes brillar en el gramado de juego. “Iniciamos bien y logramos ganar a pesar del estado de la cancha, el clima y la ubicación de la cancha”, comentó Alexis Villavicencio, jugador del club 5 de Octubre tras la victoria en la categoría master. Las reglas dicen que un estadio siempre debe estar de norte a sur en el reglamento de la FIFA, pues el sol pegaba de frente a los jugadores por la ubicación de este a oeste en el estadio.
Y tras eso con una temperatura de 28 grados que incluso obligó a los árbitros a mandar a minuto de rehidratación a los jugadores.
El estadio Arturo Zabala Ramírez es la cuna del fútbol jipijapense y su situación no es justa, merece ser un mejor estadio y superar todas las complejidades que se le presentan al día de hoy. La Liga Cantonal hace lo posible cada año y no se dan soluciones a estos problemas que siempre han existido a lo largo de los años en el Gigante de Jipijapa.




