por Alexis Betancourt Ruiz
Heridas detrás del miedo
6 de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia de género a lo largo de su vida en Manta, una cifra alarmante que refleja la grave situación que enfrentan ciertos de víctimas en la ciudad. En muchos casos, las agresiones ocurre dentro del hogar familiar mediante maltrato físico, psicológico y verbal, mientras la falta de protección, denuncias y acciones efectivas continúa permitiendo que esta problemática siga creciendo y afectando la vida de muchas mujeres
Cambiar por algunos barrios y calles de Manta escuchar El silencio detrás de las paredes. En muchas casas, los gritos se apagan antes de llegar a las calles, mientras los moradores guardan silencio, como si el miedo también viviera entre ellos. La violencia contra la mujer no siempre deja marcas visibles a veces permanece oculta en miradas apagadas, puertas cerradas y voces quebrantadas por el temor. Detrás de algunas ventanas, el ambiente se vuelve pesado y las palabras transforman en heridas invisible que acompañan la vida de muchas víctimas.
Entre estas historias se encuentra la de Leany Colobón declaró que este proceso no ha sido fácil. Muchas veces se sintió sola, con baja autoestima y sin el apoyo de nadie, pero poco a poco encontró valentía. Ella compartió el proceso que atraviesó durante una etapa de su vida marcada por la violencia. En medio del medio y la presión social, en varias ocasiones se sintió decaída y sin apoyo.
Silencio que deja huellas
La Violencia actualmente es una de las principales afectaciones para miles de mujeres. Muchas permanecen ocultas por miedo a continuar siendo víctimas de agresiones. Leticia Macías exclamó que la violencia más frecuente es la psicológica. Esta se manifiesta mediante insultos, gritos amenazas y control dentro del hogar. Además, explicó que este tipo de violencia concentra gran parte de las denuncias registradas. Las palabras ofensivas, el control constante y las humillaciones provocan inseguridad y afectan la estabilidad emocional de muchas víctimas.
La Unidad judicial Especializada de violencia contra la mujer de Manta trabaja diariamente para ayudar a personas que sufren maltrato y enfrenta una batalla silenciosa contra una realidad que crece cada día. Ricardo Moreira denunció que la violencia es como una herida que poco a poco deteriora la tranquilidad y la vida de las víctimas. Mientras muchas personas hablan de respeto e igualdad, todavía existen hogares donde permanecen el miedo, la tristeza y el silencio.
Gritos detrás del silencio
La Violencia de género en Manta sigue siendo un problema que afecta a muchas mujeres. Aunque existan leyes, campañas y organizaciones de apoyo, todavía se registran casos de violencia física y psicológica dentro de los hogares. Muchas víctimas sienten miedo de denunciar por temor a no ser escuchadas o por depender de sus agresores. En varios sectores de la ciudad, numerosas mujeres continúan encontrando situaciones de violencia que alteran su tranquilidad y afectan su bienestar emocional.
La ciudad interna avanzar, pero todavía enfrenta una problemática que afecta a numerosas familias. Manta es como una planta que intenta crecer mientras algo continúa dañando su raíces. En diferente sectores, muchas mujeres continúan viviendo en silencio y con miedo dentro de sus propios hogares. La violencia permanece como una sombra que acompaña la vida cotidiana de numerosas víctimas y altera la tranquilidad de muchas familias.




