Por Heidy Peralta.
En San Juan, los reclamos por la falta de agua potable han dejado de ser solo palabras. Los moradores no resisten más y comienzan a desesperarse por la prolongada ausencia del servicio en sus hogares.
Wilfrido Bailón, morador de San Juan, recalca”No hay agua y, encima, me pasan la factura mes a mes. He preguntado a la empresa de agua por qué, si yo no me beneficio y tengo que comprar tanques semana a semana, sin embargo, tengo que pagar las facturas mes a mes”, explicó el señor, quien, además de no contar con agua, tampoco tienen alcantarillado.

Carlos Vélez, presidente de San Juan, subrayó que, en realidad, hace un tiempo no les faltaba el agua. «Ahora dicen que hay un problema de agua en algunos barrios de Manta por daños o roturas en las tuberías. Lo que nosotros, como voceros, hacemos es comunicar a la población a través de grupos», mencionó el presidente de San Juan al compartir su opinión sobre la falta de agua potable.

«Muchas personas optamos ya por comprar tanques para realizar las tareas básicas del día a día, pero es un problema porque la salud de los niños se ve afectada. Sin embargo, no nos queda otra opción, porque sin agua es imposible cocinar, lavar y hacer otras cosas. Siempre en las campañas prometen que vamos a tener agua, pero no es así», explicó Mercedes Delgado, madre de familia.
La falta de agua potable ha convertido a San Juan en un territorio problemático. Los habitantes claman que el agua potable es una emergencia inmediata para superar el atraso y el aislamiento.




