Por Mayra Chilan
La fotografía ha demostrado ser un puente entre generaciones, una ventana a épocas pasadas que permite a las comunidades mantener vivas sus raíces culturales. A través de imágenes, se preservan costumbres ancestrales, vestimentas tradicionales, rituales y escenarios que, de lo contrario, podrían haberse perdido en el torbellino del tiempo.
Por lo que, en el vasto museo de la humanidad, las páginas de la historia se desvanecen con el tiempo y las fotografías se erigen como los guardianes eternos de nuestros recuerdos, donde cada momento es un instante y estas son las ventanas mágicas a través de las cuales podemos observar las tradiciones, los rostros y los momentos que definen nuestra herencia.
Por esa razón práctica de la fotografía en estos jóvenes ha permitido encontrar una forma de ayudar al ecosistema donde su trabajo capture el impacto que el ser humano o donde simplemente plasma la belleza de la naturaleza, con el fin de transmitir un mensaje poderoso sobre la necesidad de preservarlo y protegerlo por medio de la fotografía como profesión o como una actividad, pero generando un propósito.
Para Diego Bermeo fotógrafo de Galápagos y guardaparques de profesión, el congelar hermosos momentos con su cámara, es más que solo un trabajo, aseguró que la mejor parte de éste es cuando tiene que enfocar y capturar, junto a esa ejecución trasmitir un mensaje al público. Bermeo narra que capturar momentos, escenas, recuerdos y personas de una manera más rápida que la pintura, es con un solo clic, pero con la responsabilidad de buscar el ángulo, la posición y la luz adecuada para hacerlo, ya que la fotografía es el arte de reflejar lo que los ojos no todo el tiempo pueden ver y la memoria recordar, pero esta herramienta tiene esa capacidad así lo afirma Diego.
Por esa razón este audaz fotógrafo y guardaparque ha decidido vincular el arte con su trabajo y así crear conciencia en la comunidad sobre la importancia ambiental y más aún cuando vives en un paraíso como lo son las islas Galápagos, Bermeo menciona que tener un vínculo con programas de conservación despiertan el agrado y la conciencia ambiental, demuestra la importancia de cuidar el planeta, por ello como guardaparque y promotor cultural comparte su experiencia como educador con los estudiantes de la comunidad.
Como el fuego que ilumina una antigua caverna, las fotografías capturan la esencia de una cultura en sus instantes más puros. Cada instantánea es un pedazo de tiempo congelado, una cápsula del pasado que nos permite viajar en el tiempo y revivir momentos que de otro modo se perderían en las sombras del olvido.
Por esa razón Luis Veliz joven estudiante de comunicación, trabajó en el municipio de San Vicente y actual administrador de las redes sociales de Focaznom enfatizó en lo importante que es capturar los momentos principalmente lo que trasmiten la cultura manabita la cual está arraigada a la fundación, Veliz asegura que la fotografía es una forma de expresarse, de mostrar sus habilidades y de brindar un buen recuerdo a las personas. Para él, ser fotógrafo te lleva a mostrar los mejores instantes que transcurren en esta vida, ya que en cada producto fotográfico entrega un pedazo de él mismo por lo que está convencido de que escogió bien una de sus 3 vocaciones de la vida profesional.
En ese sentido, la importancia de la fotografía en la preservación cultural se manifiesta también en la educación, ya que, los archivos fotográficos son recursos valiosos para investigadores que desean estudiar y comprender las raíces culturales de una comunidad o a su vez los periodistas que usan la cámara como su mejor recurso. Además, estas imágenes son una fuente de inspiración para artistas y creadores que buscan celebrar o para los que quieren llevar imágenes como fuente de información para mostrar lo que acontece en el mundo y con ello dar un mensaje.
Ana Santana, expresó “Las imágenes son mucho más que simples fotografías; son tesoros culturales o información que revelan quiénes éramos y quiénes somos, lo que pasó y lo que está pasando; son los archivos de nuestro tiempo, excavando en la memoria visual de la humanidad para desenterrar gemas de sabiduría, arte y a su vez generar conciencia en el mundo”, por esa razón la fotografía es un escudo protector contra la erosión del tiempo, preserva las lenguas ancestrales, las artesanías olvidadas y las danzas que alguna vez vibraron en la oscuridad de la historia. Es una conversación silenciosa entre el pasado y el presente del cual somos partícipes y si prestamos atención también nos puedan decir el futuro, por ser una forma de transmitir un mensaje silencioso que se lee con la observación del alma.
En un mundo en constante cambio, donde los recuerdos son vulnerables al olvido, la fotografía brilla como un faro de luz, guiándonos hacia la comprensión y la apreciación de nuestras raíces, en el corazón latente de la memoria, recordándonos que cada imagen, cada instantánea, es una ventana a la trascendencia la cual es acogida por nuevos aprendices que llenos de emoción inician en el camino de capturar momentos. Jóvenes como Henrry Mendoza estudiante de comunicación, no son la excepción pues su pasión desborda en cada imagen, en este mundo de constante transformación, la fotografía emerge como un tesoro invaluable para la preservación de la identidad y una herramienta visual que no solo captura momentos efímeros, sino que también se convierte en un archivo histórico que conecta el pasado, el presente y el futuro de una sociedad. Mendoza asegura que la fotografía despierta emociones, documenta la verdad y sirve como un recordatorio tangible de la historia, actualmente el alma del periodismo, debido a que conecta las palabras con las personas de una manera profunda y duradera, en un mundo cada vez más impulsado por la información visual.
Por esa razón la fotografía desempeña un papel crucial en la preservación de la historia al actuar como un archivo visual que captura la esencia de una sociedad a lo largo del tiempo, ya que a medida que avanzamos hacia el futuro, debemos reconocer y valorar la importancia de este medio en la protección y promoción de la diversidad que enriquece nuestro mundo y nos deja una belleza congelada.





