Por: Samantha Loor
El campeonato de fútbol sala se desplegó como un vibrante duelo en el coliseo de la pasión deportiva, dando inicio a un emocionante día de juegos de la Prefectura.
Equipos uniformados, con su madrina de deporte en el coliseo para la presentación y para disputar los partidos en una atmósfera de camaradería y competencia.
Desde el pitido inicial, quedó claro que este torneo sería un escaparate para el crecimiento y la excelencia del fútbol sala femenino.
El primer enfrentamiento del día capturó la atención de todos los presentes, con dos equipos bien uniformados, que demostraron en el de juego.
En el primer encuentro del partido el equipo llamado “AMAZÓNICAS” , contra los “OSOS”, en el minuto cinco hace un gol la delantera Nataly Sanchéz recibiendo el balón en su pecho y luego con una patada que fue directamente al arco. Las del otro equipo furiosas al ver que iban perdiendo.
A medida que iba pasando los minutos en el juego, las Amazónicas se dejan empatar por las del equipo “Osos” marcando un emocionante empate de uno a uno, destacando la igualdad de habilidades en el campo y espíritu competitivo que caracteriza a las jugadoras de cada equipo.
Las barras de cada equipo animaban a cada jugadora, ya que no faltaba mucho tiempo para que se termine. Las Amazónicas y Osos empezaron a jugar muy toscamente que en el minuto dos la jugadora Martha Quintanilla del equipo Osos hace una falta en el área del arco en la que el árbitro pitó penal para las Amazónicas , los que angustiadas, porque ese penal era todo en el partido decidieron darle la oportunidad a la jugadora Erika Ponce para que cobre el penalti, la jugadora fue con positivismo al momento de ir al área, se vio muy segura de sí misma y en la que ya acomodó el balón, dio unos tres pasos atrás y pegó con una zurda y anotando el gol. Su equipo corrió abrazarla, saltaron de la felicidad, también su barra ingresó a la cancha para compartir esa pequeña alegría dentro de la cancha.
A medida que avanzaban los partidos, las jugadoras se enfrentaban como titanes, sus movimientos sincronizados eran como el vaivén de las estrellas en el firmamento, un baile celestial que mantenía al público en vilo.
Las jugadoras del equipo las “FANTÁSTICAS” y las “ESTRELLAS “, la lucha por el balón era una tormenta en miniatura, las jugadoras se deslizaban en la cancha como relámpago, dejando estelas de chispas a su paso. “Siempre hay que dejar en el campo de juego alma, corazón y pasión “, aseveró Isabel Muñoz mientras se sacaba su tobillera.
En el medio tiempo del partido, la tensión era palpable, como el aire antes de una tormenta, y la multitud exhalaba sus alientos entrecortados, creando una atmósfera cargada de energía. La arquera se alzaba como un faro en la noche, protegiendo su reino con agilidad y determinación.
El balón se desplazaba como un cometa en el espacio, llevando consigo los sueños y esperanzas de cada jugadora. El público, fervoroso y apasionado, era como un coro de ángeles guardianes, vitoreando a sus jugadoras con cada pase, cada regate y aproximación al arco.
“Confío en mis Fantásticas, nos falta aún dos minutos por jugar y sé que darán lo mejor antes de terminar el partido”, puntualizó Maritza Mestanza, mientras tenía a su mano fundas de agua.
Sin embargo, al llegar al minuto uno las jugadoras de cada equipo estaban dándolo todo para llevarse la victoria.
Faltando ya segundos que se acabe el partido empezaron a cometer muchas faltas, en una de esas salió golpeada el tobillo la jugadora Yesly Castelo de las Fantásticas por la falta de Mishel Dután de las Estrellas, llevándose una tarjeta amarilla y quedando con el partido es un empate cero a cero.
Las jugadoras de cada equipo con el resultado final no les sonriera, su actitud valiente y su esfuerzo incansable los convertía en una constelación de inspiración, recordándoles que, incluso en la derrota, las estrellas brillantes pueden surgir de las noches más oscuras.
Llegó el partido más esperado de las “AMAZÓNICAS” contra las “CEMBRANITOS”, un rival de por años otra vez en una final, dos equipos de alto nivel era una danza de destreza y estrategia en el coliseo del parque recreativo de Nueva Loja.
Ambos equipos, como dos titanes del deporte, se medían en un duelo el balón era el centro de la competencia. Cada toque, un destello de genialidad, cada pase, un verso en la sinfonía del juego.
Las jugadoras amazónicas, se movían en la cancha con una gracia que recordaba a una coreografía en un escenario de alto voltaje. Los regates eran como pasos de baile, las paredes se convertían en lienzos para pintar jugadas maestras.
Al inicio del primer tiempo, las Amazónicas pusieron actitud necesaria, pero no llegaba el balón al área del arco contrario. No aparecía por ningún lado la chance de gol, hasta que su arquera Mina, atrapando un balón y saliendo rápido, originó la jugada y así alcanzando un gol para su equipo por la jugadora Nataly Sanchéz sintiéndose feliz en el juego de campo.
Mientras, Cembranitos con cara de decepción, pero aún seguían positivas que iban a empatar, quedando cero a cero en el primer tiempo.
Al inicio del segundo tiempo, llevan el mando las Amazónicas contra uno a cero, manteniendo la jugada equilibrada para defender su área ya que ninguno renunció al ataque.
Cuando el árbitro pitó, todo su público y las jugadoras amazónicas lloraron de la felicidad, abrazando a cada una de ellas por el objetivo logrado de ser campeonas.
Aunque ambos equipos, al final de su enfrentamiento colosal, se dieron la mano en un gesto de deportividad y respeto. El fútbol sala, en ese momento demostró que más allá de ganar o perder, lo que perdura es la belleza del juego, la pasión de las jugadoras y la admiración del público.
El Prefecto Yofre Poma y alcalde Abraham Freire entregaron sus respectivas medallas de oro y trofeo a las AMAZÓNICAS por haber obtenido el primer lugar e, mientras que el equipo CEMBRANITOS obtuvo medallas de plata por haber quedado en segundo lugar del campeonato de fútbol sala.
El alcalde Abraham Freire exclamó que “estoy encantado de presenciar el emocionante campeonato de fútbol sala que se llevó a cabo aquí en el parque recreativo de Nueva Loja”, mientras se acomoda su reloj.





