Por Mayra Chilan
A medida que las luces del estudio se encienden, un grupo de mujeres con diferentes historias y experiencias se reúnen en un lugar especial, con la esperanza de descubrir los secretos detrás de la magia del maquillaje y cómo este puede transformar mucho más que solo sus apariencias.
Miércoles, tres y media de la tarde, el estudio de maquillaje brilla con un ambiente de emoción y anticipación. Las mesas están llenas de productos y pinceles, cada uno con su propia historia que contar. Las sillas de maquillaje esperan pacientemente a sus ocupantes, listas para ser testigos de las transformaciones que están a punto de ocurrir.
Cada miércoles en la tarde cinco mujeres apasionadas, entran al mundo de la transformación para encontrarse con Verónica Zambrano quien como una directora de la belleza guía a sus aprendices al camino de confianza que está escondido bajo un rostro en blanco. Una por una de las aprendices llega a su lugar asignado, donde algunas con experiencia previa y otras completamente novatas, se paran frente a los espejos para como un lienzo en blanco sentar a sus modelos y así dar clase.
Zambrano, una artista con años de experiencia, comienza su lección. “En sus manos, los pinceles se convierten en varitas mágicas, y los productos de maquillaje se transformarán en herramientas de empoderamiento”, explica Verónica. Las jóvenes como artistas en proceso conocen la temática de maquillaje del día para dar inicio a su invención.
Los rostros en blanco
Como artistas que pinta un lienzo, cada joven toma su lugar para empezar los trazos en sus modelos. Se comienza con la hidratación y preparación de la piel, para continuar, la instructora muestra las primeras líneas de contorno junta a la técnica y color. En el primer brochazo se acentúan los rasgos para resaltar el perfil. Segundo se raya cuidadosamente las cejas con una técnica de realce donde cada toque da brillo y recalca las facciones de la modelo. Así llegan los primeros pasos, para que ahora sean las estudiantes las que debuten y formen parte de la acción.
A medida que la lección avanza, la maestra pasa por cada lugar para supervisar a sus alumnas. Se deslizan las horas y cada una ya ha completado su trabajo, dándose cuenta de que, cada pincel se convierte en una varita mágica, permitiéndoles desatar su creatividad y transformar los rostros de sus modelos. Para ello llegan las primeras dudas, Dayana Delgado levanta la mano para preguntar, “Cómo mantener el volumen de las cejas sin exagerar el realce de las mismas”. Ese particular trazo puede hacer que la más experimentada maquillista dude entre aplicar o no un producto. Como la experta en su labor Zambrano muestra la mejor técnica la cual va a depender de rostro de cada modelo y poder destacar su belleza, siendo esa la primera lección del día.
La transformación del día
El maquillaje no solo cambia los rostros, sino también la percepción de uno mismo. Las miradas en los espejos reflejan no solo una nueva apariencia, sino una nueva actitud. En ello cada modelo empieza a sentir que pinceladas son de autoestima y seguridad. Y a medida que el reloj avanza, Salomé Mantuano, Pamela Fernández y Melissa Manzaba mejoran sus técnicas como el contouring, el delineado de ojos y la aplicación de labiales para así sentir estar entrelazadas con su lienzo y lo que ahora es una obra de arte.
El estudio empieza a sentir el poder, ahora son los colores que luz a la esencia de los párpados, donde al abrir los ojos son el reflejo de alguien nuevo. Las miradas en los espejos reflejan no solo una nueva apariencia, sino una nueva actitud. La confianza se eleva con cada pincelada, y las alumnas comienzan a ver cómo esta habilidad puede empoderarlos en su vida cotidiana.
Sin duda la transformación se siente al igual que el poder que los colores en los ojos dan. la confianza en sí mismos de los todas las modelos brilla tan intensamente como sus looks recién creados. Se van con un kit de maquillaje y algo aún más valioso: se refleja la creencia de que son capaces de enfrentar cualquier desafío con la cabeza en alto.
Colores de la confianza, un comienzo hacia el poder
Tras concurrir el día los colores más vibrantes, ayudaron a descubrir cómo cada trazo es una expresión única de la personalidad, tanto en las alumnas como de quienes son transformadas. Es la hora, el día culmina con una revisión de los trabajos realizados, donde se comparten retroalimentaciones constructivas.
En una demostración de destreza y creatividad, los estudiantes exhibieron sus habilidades con maquillajes que iban desde el look de día hasta diseños artísticos y atrevidos. Las luces brillaban sobre sombras de ojos perfectamente mezcladas, labios impecables y contorneos que destacaban la belleza de cada modelo. Cada alumna con su set de brochas nuevo, un kit se skim care, un par de paletas de colores nuevos y brillantes.
Con sus nuevo set de herramientas las estudiantes se despiden con nuevas habilidades y una pasión intensificada por el mundo del maquillaje, listas para enfrentar los desafíos y las oportunidades que les depara el futuro en esta industria, donde sin lugar a duda un poderoso aliado que puede transformar no solo la apariencia, sino también de la confianza es el maquillaje.
El maquillaje dejó de ser solo una cuestión de estética para convertirse en una herramienta de autoafirmación. “Es una lección que nos recuerda que la belleza está en la confianza en uno mismo, y que cada pincelada es una expresión de nuestro poder interior”, expresó la maestra para así dejar ir a sus nuevas artistas del centro estético de maquillaje profesional Verónica Zambrano.





