Por, Mero Zavala Nathaly
El rojo símbolo no solo de amor, también es representación de batalla, poder, ayuda y sobre todo fuerza. Una casa que es parte del panorámico paisaje de una hermosa comuna lleva el tono rojo y beige como representación del servicio comunitario.
El crecimiento poblacional está a flor de piel y de la misma manera los peligros. El rol de vitalidad, seguridad y bienestar los llevan dos rescatistas encima de los hombros como carga pesada a resolver. Su trabajo consiste en apagar esas contundentes y candentes llamas, junto a aquello se le anexa otras funciones de importancia como ser ese rescate diario y asistencia en todos los casos.
En la compañía Bajos del Pechiche en la mayoría de sus mañanas ronda la paz y tranquilidad al ser un bombero y un maquinista quienes estén en ese rol de servir a la comunidad. El cuartel es inadecuado, un sitio donde el calor los hace sentir como muertos dentro de bóvedas, así lo refirió el sargento Eddy Espinoza mientras charlaba de la situación.
Les toma 2 minutos vestirse. Eddy prende el carro y lo deja listo para despegar, mientras tanto Axel adecúa su armadura para enfrentar la batalla, luego de eso volverán a acostarse y ver la tele, Eddy indicó que son fanáticos de varios medios de comunicación.
Parte de su herramienta de trabajo se basa en casco, mandil, botas y material externos a su vestimenta. No obstante, el teléfono es el llamado a la acción que se da cuando necesitan asistencia.
Momento difícil
La comuna Los Bajos del Pechiche es un rincón del cantón de Montecristi que se caracteriza por su parte central, llena de árboles, gente amable, entorno armónico y colorido. Donde quedarse sentado no es una opción y los peligros rondan a diario.
Entre los individuos que conforman este entorno se encuentran los conocidos “chamberos” o “recicladores” quienes se encargan de seleccionar lo beneficioso de los desechos y de eso sacar provecho. En una noche algo calurosa los “chamberos” hacen su trabajo en unas hectáreas llenas de árboles centenarios llenos de vida. Esa majestuosa noche estaba cargada de un aire puro, el canto de las aves y el agradable olor de las flores del sitio.
Emilio Alvarado es uno de los considerados recicladores, infirió que alguien dejó encendido alguna chispa que hizo de esa noche y lugar un infierno, varias hectáreas empezaron a arder.
Un viernes por la noche la alarma de primeros auxilios suena como un estruendo que anuncia una desgracia. Las llamadas del Ecu 911 son constantes y refieren necesitar ayuda en el sector Cárcel, una pieza del rompecabeza que conforma Los Bajos.

La tormenta asechó y el humo se esparcía cada vez más llenando de neblina la comunidad. En camino estaban los bomberos como luz de salvación. Las llamas rugían y tornaban un panorama tenebroso, la temperatura era sofocante, hizo que Alex empezara a sudar y hervir como agua para el chocolate, así lo detalló su compañero de màquina al recortar aquel llamado 10-4.
En ese suceso están involucrados dos perritos que rondaban el lugar y que fueron rescatados por los bomberos. La candela empieza a decrecer, la máquina a demandar agua. La tormentosa noche cada vez es más larga, sintieron en ese momento que la situación se les iba de las manos como agua entre sus dedos.
Un faro de luz orientó la situación se trataba de Víctor el vicepresidente del sector. “Llamé a varios comuneros para ayudar y salimos corriendo”, expresó Víctor con rostro de felicidad lágrimas en sus ojos. La satisfactoria escena de volver todos juntos a casa unió a la comunidad y fue una anécdota más. Al regresar, los amigos bomberos se miraron con un respeto mutuo y gratitud. A pesar de todo lo vivido en estas escenas caóticas seguían siendo un equipo eficiente en el sector.
Como lo consiguen
Las experiencias están reflejadas en ciertas quemaduras de Axel y varios rasguños de Eddy como huellas de fortaleza. La dedicación la presentan cada vez que salen, la imagen de ser el orgullo del hogar es el pilar fundamental para seguir de pie pese a las condiciones que parecieran imposibilitar el trabajo. Esfuerzo, entrenamiento, objetivos son la clave de estos exitosos compañeros que comparten cuarto y en cada salida nuevas historias.
“Las anécdotas nos ha permitido estar en la escena en cuestión de minutos”, aseguró el sargento Eddy durante el conversatorio. Al llevar 8 años en ese cuartel de la compañía los mejores amigos ya conocen las calles del lugar y sus alrededores como la palma de la mano, lo que les facilita el actuar con rapidez y precisión.
Los inventarios registran que los incendios en áreas verdes son el problema más común que resolver. No obstante, la prestación de sus servicios a clínica u hospitales también es considerado caso común. Axel acotó que entre las funciones que ejerce, la ayuda humanitaria ha sido la manera de quitar la venda de sus ojos y ver la realidad desde otro punto de vista.
Los incendios son como el pan de cada día al ser un lugar lleno de arbustos y un clima caluroso. En las situaciones más difíciles Eddy y Axel están en a disposición. Un lugar con demanda de población exige adecuación a su benemérito Cuerpo de Bomberos.
Los bomberos de la comuna llevan consigo un premio de satisfacción al lograr hacer su trabajo y no haber experimentado pérdidas. Son como un fulgor de esperanza en medio de un caos y de ayuda en las horas de necesidad.
Salvar corazones, hectáreas ambientales reemplazan el riesgo que corren los rescatistas al ir a estos escenarios, considerándolos como los héroes anónimos. “Sin duda alguna están cuando se necesitan”, atestiguó Jennifer Roldán moradora que lleva años residiendo en Los Bajos de Pechiche, con mirada fija a la compañía de Bomberos. La actitud de enfrentarse, de ser parte de la solución, de ser ese representante honorable de sus familias y combatir el fuego sin ego.
Alrededor del 98 % de los incendios forestales se deben a la acción humana. Entre las quejas de los moradores está el acondicionamiento del hábitat de sus héroes y campañas de concientización.





