Por Antonella Sala
Clip Digital presenta una entrevista con la psicóloga Bárbara Sala, quien aporta su experiencia y conocimientos en el campo de la salud mental. Graduada de la Universidad Técnica de Manabí, la psicóloga Sala trabaja actualmente en una organización humanitaria y ha dedicado los últimos tres años a abordar problemas psicosociales en contextos complejos. Su trabajo en San Lorenzo, Esmeraldas, y su experiencia con poblaciones en situación de movilidad humana, le brindan una perspectiva única sobre el tema.
Durante la conversación, la psicóloga Sala enfatizó la importancia de la accesibilidad a los servicios de salud mental, que a menudo enfrentan barreras económicas y logísticas en Ecuador. “La falta de recursos adecuados y el alto costo de las terapias y los psicofármacos limitan el acceso a un tratamiento efectivo,” nos explicó la Psicóloga Sala. “Es crucial priorizar la salud mental en las políticas públicas, para garantizar que las personas puedan acceder a estos servicios sin barreras y de manera gratuita.”
En la entrevista, Sala también discutió los signos de alerta que podrían indicar que una persona está en riesgo de suicidio. “Los cambios en el comportamiento, como el aislamiento social, la baja en el rendimiento académico y la irritabilidad, son señales importantes que deben ser reconocidas por familiares y educadores,” mencionó. Además, destacó la importancia de la comunicación abierta y el acompañamiento sin juicio como herramientas esenciales para ofrecer apoyo a quienes están en crisis. “A veces, solo escuchar y decir ‘estoy aquí’ es una forma muy valiosa de apoyo.
Finalmente, Sala abordó los mitos comunes sobre el suicidio. “Uno de los mitos más comunes es que hablar sobre el suicidio podría promoverlo,” aclaró. “En realidad, discutir el tema puede ayudar a prevenirlo al permitir que las personas se sientan escuchadas y comprendidas.” También desmintió la idea de que los pensamientos suicidas son un signo de debilidad, enfatizando que el suicidio puede afectar a cualquier persona y que es vital ofrecer apoyo y buscar ayuda profesional para abordar los trastornos psicológicos que pueden contribuir a estos pensamientos.
- Podrías explicarnos ¿cuáles son los principales factores que contribuyen a que un joven considere el suicidio como una opción?
Bueno, existen múltiples factores. Esto es un tema que se tiene que abordar de manera biopsicosocial y analizando factores sociales, psicológicos, biológicos, que también conllevan a que una persona o un joven tome la decisión de suicidarse. Pero uno de los factores principales son los trastornos psicológicos, que pueden ser ansiedad y depresión. El sufrir prolongadamente este malestar o estos síntomas y no haber sido diagnosticados, no llevar un tratamiento, conlleva a que las personas o los jóvenes puedan suicidarse.
Adicional, también ciertos problemas de la infancia o problemas familiares que no hayan sido resueltos, el no expresarse, no saber cómo expresar sus emociones, no saber gestionar sus emociones, podrían conllevar a que alguna persona tome la decisión de terminar con su vida. Ciertos problemas también económicos, deudas, ciertas crisis que puedan tener, que no han sido superadas. También esta presión social, las redes sociales influyen muchísimo en este sentido de comparación, de querer parecerse a alguien, de querer lograr el éxito que las otras personas están logrando. Esto también genera una frustración que, claro, conlleva.
Como decía, son múltiples factores. No podría decir que específicamente por uno la persona decidió suicidarse. Son muchos factores, son muchas situaciones que van haciendo que la persona pierda un sentido por el cual quiere vivir, porque básicamente lo que produce el suicidio es esta pérdida de sentido y esta pérdida de pertenencia, y ya no pertenece a ningún lugar, y siente que lo que va a liberarle de ese malestar es acabar con su vida.
- ¿Podemos llegar a identificar señales tempranas en un joven que podría estar en riesgo?
Claro que sí, una de estas es el cambio de comportamiento. Quizás poder notar que la persona o el joven, o la joven, no se comporta de la misma forma. Está bastante, digamos, tímido, ya no quiere hacer las mismas actividades que le apasionaban, que le gustaban, busca aislarse totalmente de su grupo social o de su grupo familiar.
Adicional, también, algo muy importante que se puede considerar en el ámbito académico —y por esto los docentes tienen también esta posibilidad de reconocer que una persona está sufriendo de ciertos momentos difíciles que podrían conllevar al suicidio— es la baja calificación académica. El interés también, la falta de interés por querer asistir a las clases, por estar atento, todas estas cosas podrían ser un signo.
Tal vez esto podría ayudar a que los docentes puedan identificar y buscar ayuda profesional para este joven, sobre todo porque las universidades tienen estos departamentos en donde se les puede orientar a los jóvenes sobre qué procesos pueden llevar para, digamos, expresar eso que están viviendo y tener herramientas para poder sobrellevarlo.
Otra de las cosas que también podemos analizar en una persona que quizás tenga ideas suicidas o que haya tenido intentos suicidas es la irritabilidad. O sea, que la persona está a veces bastante enojada, frustrada, no quiere hablar. Quizás puede haber también un poco de ira o rabia. Son como ciertas señales que nos van conduciendo a entender lo que está viviendo la persona y que se debe actuar ya
- ¿Cómo el entorno social y familiar podría influir en la salud mental de los jóvenes?
Bueno, es súper importante hablar de esto porque tanto el entorno familiar puede ser, digamos, un espacio protector, así mismo también puede ser un espacio o un factor de riesgo para el joven, ¿no? ¿Y cómo podrían proteger? Primero, es escuchando, ¿no? O identificando, observando quizás estos cambios de comportamiento, poder acercarse al joven. También tener estas resoluciones emocionales o de conflicto que pudieran estar teniendo como familia. Pero, sobre todo, y lo más importante, es buscar ayuda, si quizás dentro del entorno familiar o social ya hay señales que significan que la persona está viviendo algo difícil.
Poder buscar orientación, poder buscar ayuda profesional, sobre todo en el ámbito académico. Sabemos que los jóvenes quizás estén estudiando en la universidad, y es importante buscar ayuda, tal vez con docentes que tengan estos conocimientos para orientar de mejor forma al joven y que pueda recibir una atención oportuna, y también gestionar esas emociones. Pero sin duda alguna, el círculo familiar puede ser un factor extremadamente protector para los jóvenes que están viviendo situaciones difíciles que no pueden gestionar, pero así mismo también puede ser un factor de riesgo, como lo mencioné.
- ¿Cuál cree que sea el papel que juega las redes sociales en la percepción que tienen los jóvenes sobre la vida y la muerte?
Bueno, actualmente tienen una influencia bastante grande, entendiendo que ya vivimos en un mundo digitalizado donde todas las herramientas y actividades diarias las realizamos a través de las redes sociales y la digitalización. Entonces, la influencia es muy alta, sobre todo porque el contenido que consumimos en redes sociales no siempre representa o está orientado a la realidad y el contexto de cada joven. Entendiendo que, sobre todo si son jóvenes de zonas rurales, obviamente van a tener mayores dificultades y menos acceso a oportunidades. La constante comparación, el deseo de querer ser como otra persona, esta idealización que tenemos hacia los influencers, hace que…
Los cantantes ahora no solo son cantantes y actrices, también son influencers, estas personas que empezaron con un contenido mínimo, pero que muchos de ellos tal vez no tienen todas las herramientas o las capacidades para hablar de ciertos temas que pueden afectar a una persona, ¿no? Entonces, hay que tener mucho cuidado y estar pendientes, porque lamentablemente no todo el contenido que consumimos en redes sociales es productivo o puede aportar a la conciencia social. A veces, es bastante dañino y puede afectar los pensamientos de los jóvenes.
Entendemos que hay investigaciones que ya hace tiempo han estudiado la relación entre redes sociales y afectaciones psicológicas, algo que antes se veía con los videojuegos. Todo lo digital puede tener ciertas afectaciones psicológicas para una persona, ¿no? Entonces, es súper importante tomarlo en cuenta y tener muchísimo cuidado si queremos exponer a nuestros hijos o hijas a las redes sociales, porque no siempre van a encontrar contenido que sume.
- ¿Cuáles son los mitos más comunes sobre el suicidio que deben ser desmentidos?
El principal mito es que hablar del suicidio reproduce el suicidio o ocasiona que las personas se suiciden, o que promueve el suicidio. Esto es un mito total. De hecho, hablar del suicidio ayuda a prevenirlo. Sentir que el joven o la joven puede tener la confianza de conversar con un amigo o un familiar sobre ideas o ciertas situaciones que está viviendo, y que le han hecho pensar que la solución es el suicidio, ayuda a que primero haya un desahogo. Segundo, permite que sienta que hay alguien con quien puede contar. Compartir estas experiencias entre pares hace ver que no estamos solos, que hay otras personas que están viviendo la misma situación y que pueden ayudarse con herramientas útiles entre ambos para sobrellevarlo.
Entonces, este es un mito muy común, pensar que si hablamos del suicidio lo vamos a promover. Otro mito también bastante importante es creer que, si dices que te vas a suicidar, no lo vas a hacer. Eso es un mito total. Creemos, o se ha naturalizado, que las personas que hablan sobre el suicidio nunca lo van a cometer, porque se cree que es para llamar la atención, que si la persona realmente quisiera suicidarse no lo diría, lo haría directamente. Pero no es así. Por eso, es importante reconocerlo como un primer signo de alerta cuando alguien hace un comentario como «me quiero morir», aunque sea en tono chistoso o común. El «ya no quiero vivir», «estoy harto de esto», hay que reconocerlo como algo importante y abordarlo, al menos preguntando: «¿De verdad son pensamientos que estás teniendo frecuentemente? Cuéntame un poco más de eso. ¿En qué te puedo ayudar?». Y, por supuesto, buscar ayuda profesional.
Otro mito importante es pensar que tener ideas suicidas es un signo de debilidad, o creer que la persona que se suicidó lo hizo porque es débil, porque no fue valiente o no supo sobrellevar la situación, o porque es cobarde. Ese es un gran mito. Cada persona tiene sus propias batallas, sus propias dificultades, y cada una tiene sus herramientas para afrontarlas. Por eso, hay que desmentir la idea de que una persona que quiere suicidarse o que se ha suicidado ha sido débil. Realmente no sabemos cómo fue su historia. Muchas de estas personas no tienen posibilidades ni acceso a lo que estamos hablando aquí, o quizás a estos espacios que les permitan conectar con otras personas y sentirse bien.
- ¿Qué medidas de prevención se pueden aplicar tanto en el hogar como en la escuela para evitar que un joven llegue a este punto?
Como herramienta principal, hay que fomentar la comunicación abierta y también asertiva, poder decir las cosas de manera oportuna, con el mejor tino y con las mejores palabras, para que la otra persona pueda sentirse apoyada. No hay que juzgar a la otra persona, simplemente escuchar sin juzgar. A veces, solo escuchar y decir «estoy aquí, te acompaño, te abrazo» ya es una herramienta válida, y extremadamente válida, para que la persona sienta esa compañía, sienta esta presencia y el apoyo. Porque lo que más sucede, lo que más piensan las personas, es que a nadie le importa. Al menos el hecho de que una persona te escuche te hace sentir importante, te hace sentir escuchado, ¿no? Entonces, esta es una herramienta muy válida y necesaria.
En cuanto al enfoque académico, es necesario sensibilizar y capacitar a los docentes y a los padres y madres de familia en temas de salud mental y en la importancia de trabajar nuestras emociones, de regularlas y de expresarlas. Es necesario poder aprender estas herramientas de comunicación con nuestros hijos e hijas, porque esto va a permitir que el hogar sea un espacio seguro para ellos. También hay que fomentar estos espacios seguros y estas maneras de relacionarnos, creando relaciones interpersonales que sean seguras y confiables, donde protejamos al otro, pero también nos protejamos a nosotros mismos.
Es importante saber que podemos escuchar a la otra persona que está viviendo una situación difícil, pero también que estas relaciones sean protectoras, es decir, que protejan a la otra persona de sentirse traicionada, descalificada o invalidada. Esto me parece muy valioso.
- ¿Qué tipo de tratamientos o ayuda profesional recomiendas para un joven que está atravesando este tipo de situaciones?
Bueno, inicialmente, cuando detectamos estos signos o síntomas de alarma, es necesario que se busque ayuda profesional, obviamente con un profesional de la salud mental. En cuanto a la terapia psicológica, se recomienda mucho la terapia cognitivo-conductual. También es importante recibir asesoramiento sobre estos problemas o situaciones que se pueden vivir y, tal vez, no se tiene toda la información. Poder asesorarse con profesionales en la salud mental, psicólogos y otros profesionales académicos que tengan experiencia en salud comunitaria o salud mental, es crucial.
Además, es importante mencionar que, muchas veces, se necesitan psicofármacos y atención psiquiátrica, especialmente cuando hay un trastorno de depresión, ansiedad, o cualquier otro tipo de trastorno. Es necesario que estos tratamientos vayan de la mano con una atención psiquiátrica y, quizás, apoyo adicional. Esto es muy importante de tener en cuenta, porque muchas veces la atención se queda solo en un asesoramiento, una orientación, o un tratamiento psicológico con terapia cognitivo-conductual. Pero es necesario transversalizarlo y complementarlo con apoyo psiquiátrico, ya que son los psiquiatras quienes pueden prescribir tratamientos adecuados en casos de trastornos psiquiátricos.
- ¿Cuál cree que sea el impacto que tienen los trastornos de salud mental como la depresión o la ansiedad en los intentos de suicidio?
Bueno, la verdad, ya lo hemos abordado. Los trastornos psicológicos o psiquiátricos tienen un impacto bastante alto, porque muchos de estos trastornos alteran la percepción de la realidad. A veces, hacen que la persona sienta que no tiene las herramientas, o que no encuentra ese apoyo emocional en las otras personas, lo que ocasionaría que la persona tenga ideas suicidas. Además de todo el malestar que genera un trastorno, ya sea de depresión o de ansiedad, los pensamientos intrusivos generan una creencia constante de que no puedes hacer algo, o que tienes que estar todo el día en la cama, con todos estos síntomas que, de alguna u otra manera, son difíciles de sobrellevar para una persona que, incluso, no tiene las herramientas.
Entendamos que no todas las personas que sufren de estos trastornos psicológicos tienen las posibilidades de acudir a un profesional, porque las terapias o los tratamientos psicológicos son extremadamente caros. Los psicofármacos también, los medicamentos que tienen que tomar, son extremadamente costosos. Claro, estos deben ser recetados por un profesional del área psiquiátrica.
Por eso decía que uno de los factores principales para que una persona tome la decisión de suicidarse puede ser, y muchas veces es, un trastorno psicológico, ya sea depresión, ansiedad u otros trastornos, como los de la personalidad. Dentro de las características de los trastornos de la personalidad, también están estas ideas, pensamientos e intentos suicidas.
- En términos de apoyo, ¿Qué pueden hacer los amigos o familiares si sospechan que alguien esta en riesgo de suicidarse?
Bueno, inicialmente, creo que es importante que nosotros empecemos a sensibilizarnos sobre estos temas, a leer y a estudiar cómo ayudar a una persona. Como decía, con el simple hecho de acompañar sin culpar, ya es una forma de poder sostener y dar contención a una persona, aunque no necesariamente lo pueda hacer un profesional de la salud mental.
Sin embargo, es indispensable que tengamos, dentro de nuestras posibilidades, contactos de emergencia a quienes podamos llamar para buscar ayuda. Algo importantísimo que se puede hacer con una persona que ha tenido ideas suicidas es generar una ruta de protección. ¿Qué puede hacer la persona si está teniendo pensamientos muy intrusivos sobre suicidarse? ¿A quién puede llamar? ¿A dónde puede recurrir para recibir apoyo?
¿Qué estrategias puede seguir? ¿Qué rutas puede tomar? Por ejemplo, si te sientes mal, puedes llamar o enviar un mensaje a alguien, o tal vez contactar a ese número de emergencia o llamar al 911. Todas estas herramientas, aunque limitadas a nivel interinstitucional o institucional, son necesarias. Sin embargo, hay muchas organizaciones o fundaciones que ofrecen estos apoyos de manera gratuita.
- ¿Qué aspectos cree que aun necesitan más atención o investigación en el ámbito de la prevención del suicidio en jóvenes?
Bueno, y como punto inicial, creo que ya lo he mencionado, es esta falta de accesibilidad a los servicios de salud mental que tenemos a nivel estatal o institucional. Lamentablemente, los servicios de salud en general no están siendo los más efectivos en Ecuador, y mucho menos los de salud mental. Por eso, es crucial priorizar el tema de la salud mental en el Ecuador.
Estos servicios deben ser mucho más accesibles, y las personas deberían tener la posibilidad de acceder a ellos de manera gratuita y sin ningún tipo de barreras. Además, es necesario apostar por impulsar y crear leyes que promuevan la salud mental, permitiendo que las personas tengan este acceso, ya que debe ser gratuito y, claramente, es un derecho humano. Esto es fundamental para que las personas puedan resolver las situaciones difíciles que están viviendo en cuanto a la salud mental.





