Por Kleber Zambrano.
El histórico sector Tarqui, en la ciudad de Manta, intenta recuperar su brillo a través del arte y la participación ciudadana. Entre aquellas calles aún resuena el eco de un pasado próspero. Vecinos, artistas y estudiantes se unen para rescatar la identidad cultural de una zona que alguna vez fue símbolo de emprendimiento nacional.

Según Margarita García, presidenta de la junta directiva del sector, los proyectos artísticos buscan embellecer el lugar, pues pretenden avivar el sentido de pertenencia de sus habitantes. “El arte nos ha reunido otra vez; queremos que Tarqui vuelva a ser un espacio donde se respire comunidad, esperanza y cultura”, afirmó.
La promoción de la danza diversifica las culturas y abre espacios para el crecimiento de una comunidad pacífica. “Hemos tenido mucha acogida en los cursos vacacionales durante los periodos de diciembre y enero.Los encargados imparten asignaturas como danza folclórica, danza contemporánea, arte, ajedrez, fútbol y más”, comentó con entusiasmo Gabriela Briones, directora de Relaciones Públicas del GAD Manta.
“Se ha desarrollado un proyecto interno llamado Guía Celeste, un gran repertorio de toda la parte cultural para el asesoramiento de eventos en línea. Queremos expandir los concursos de bastoneras a nivel distrital, en Jaramijó, Manta y Montecristi. Actualmente se realizan de manera intercolegial”, añadió Briones.

A pesar de los esfuerzos institucionales, Franco reconoció que el apoyo cultural muchas veces es limitado. “Nosotros brindamos apoyo necesario para los reinados y actividades puntuales, pero son pocos los interesados en aprender, por ejemplo, danza folclórica o en mantener viva la llama de nuestras tradiciones”, expresó con preocupación.
No todo es como parece. Una testigo, que prefirió no brindar declaraciones al equipo de Click Digital, expresó su inquietud: “Los sectores como Tarqui deberían ser prioridad por la delincuencia que se vive. Dudo mucho que alternativas como el arte y la cultura logren motivar a los jóvenes”.
En medio de opiniones divididas y desafíos persistentes, el sector Tarqui demuestra que la reconstrucción no solo depende de obras materiales, sino también del impulso cultural y la fe de su gente: aquellos que tratan de generar un cambio para reactivar el sector, recordando que todo renacer comienza con la voluntad de creer en un futuro mejor.





