Por Virginia Aray
En la tarde del 8 de noviembre del presente año, la ULEAM experimentó un apagón, lo cual causó ciertos problemas al momento de que los estudiantes salieran para dirigirse a las diferentes paradas de autobús. Ante esta situación, dos policías de tránsito brindaron su ayuda regulando el tráfico y garantizando un cruce seguro para los jóvenes, asegurando la seguridad en medio del corte de energía. ‘‘Nos envían para controlar las calles cuando se va la luz y no funcionan los semáforos, al regresar la luz nos retiramos’’, manifestó Luis Vera policía.
Los policías se movieron a través de las zonas más concurridas de la ciudad con el objetivo de supervisar el tráfico de manera segura, logrando mantener el orden en la circulación de vehículos y prevenir accidentes. Además de esta labor, ofrecieron asistencia a los ciudadanos, permitiéndoles caminar con confianza por las calles sin temor a ser atropellados por automóviles que no respetaban las señales de tránsito. ‘‘Solo aparecen en momentos críticos, cuando deberían estar todos los días controlando la ciudad y a los conductores que irrespetan la ley’’, manifestó desde otro punto de vista Mónica Delgado ciudadana.
Después de que la luz volviera, los policías de tránsito abandonaron la zona de manera pronta. Se retiraron al percatarse de que los semáforos estaban funcionando de manera habitual y regulando el tráfico automáticamente. Los estudiantes se sorprendieron al observar la rápida partida de los agentes, reconociendo que su contribución fue fundamental durante el período sin suministro eléctrico para garantizar la seguridad de la comunidad.
Se espera que los agentes de tránsito trabajen con o sin luz para garantizar una mayor seguridad para todos, se demostró que su labor hoy mantuvo el orden de la ciudad en general y en especial en la Universidad que está llena de estudiantes, carros y buses.





