Por Jeremy Caicedo
El corazón de Tarqui, un lugar que hace años fue el principal motor del comercio, hoy se encuentra desolado y ha dejado de ser una zona de alto movimiento comercial, como lo era antes. Además, la gran mayoría de sus calles presentan huecos y carecen de asfalto; algunas veredas muestran grietas, acompañadas de maleza y basura.
Destaca especialmente la presencia de huecos peligrosos, que han sido causantes de varios accidentes. Por otro lado, los felinos abandonados viven en manadas, generando una imagen desagradable debido a la suciedad y al mal olor que provocan.
Las lluvias han contribuido a la destrucción de calles y veredas, provocando inundaciones que afectan tanto a los moradores como a los pocos comerciantes que aún permanecen en la zona. Asimismo, la escasez de señalética ha generado accidentes de tránsito, causando preocupación entre los habitantes del sector.

Algunos vendedores continúan trabajando y han preferido quedarse, a pesar de la baja afluencia de clientes y del peligro que representa la creciente inseguridad, la cual empeora con el paso de los días.
El comerciante Antonio Moreira Mero manifestó:
“El alcalde anterior, Jorge Zambrano, no quiso a Tarqui, quería que no existiera. Tal vez para sacar algún beneficio monetario. Estas autoridades que tenemos ahora no sirven para nada, no hacen nada y nos tienen abandonados”.
Otro comerciante, Ramón Sornoza, añadió:
“No tenemos ningún problema, todavía. Aún no se dañan; esperemos que las calles y veredas se mantengan en buen estado”.
Juan Sornoza comentó:
“Hasta el momento, las calles y veredas están bien. En algunos lugares sí están dañadas, pero en mi zona, gracias a Dios, no”.
Existen diversas opiniones sobre si las calles y veredas tienen solución o no, debido a la falta de mantenimiento. La opinión ciudadana es de crucial relevancia, ya que son los habitantes quienes sufren directamente las consecuencias. Aunque algunos están a favor y otros en contra, todos coinciden en que el sector debe recuperar su vieja gloria.
Los vecinos quieren que los negocios resurjan y crezcan, fortaleciendo la unión comunitaria y evitando inconvenientes que parecen no tener solución a largo plazo. Se sienten abandonados por las autoridades, pero la resiliencia predomina, y confían en que cada día será mejor y que Tarqui escribirá una nueva historia.






Las autoridades deberían tomar cartas en el asunto
Quisiera que arreglen esa parte porque cuando paso por ahí es complicado.
La calle en pésimo estado, un dolor de cabeza cada vez que paso por ahí
SIII, cada vez que paso por ahi me pego super duroooo. ya arreglen eso!!!!
La verdad me parece decepcionante que, pues cuando por ahí la gente y me mira, todo por las calles, maldita sea!!
Manta una ciudad de nadie, deben arreglar las cosas y prestar atención a la necesidad que tiene nuestra ciudad. Más atención
Gracias por vuestros comentarios
Da pena ver a Tarqui de esa manera ya que años atrás era el centro comercial de Manta, después del trágico terremoto pasó a ser un lugar abandonado y peligroso, ésto hace que el lugar esté la mayor parte afectada