Este 7 de octubre la plaza Eloy Alfaro en Portoviejo se llenó de asombro y alegría mientras un espectáculo de mapping iluminaba la majestuosa Catedral. Este evento no solo dejó boquiabiertos a los asistentes, sino que también se convirtió en una oportunidad para impulsar la reactivación económica durante el feriado, atrayendo a visitantes con una oferta turística de primer nivel.

La avenida José María Urbina, cariñosamente llamada «Universitaria,» se transformó en un mar de personas, algo que no se había visto en años. Los ciudadanos de Portoviejo se acercaron como pequeñas semillas esparcidas en el cultivo para disfrutar de un evento sin precedentes que resaltó la oferta turística de la capital manabita.
El alcalde Javier Pincay y numerosos invitados especiales se sumaron como un director junto equipo con sus jugadores, evidenciándose el entusiasmo, participando activamente en los vibrantes ritmos de la marimba esmeraldeña. La danza junto a los exponentes afroecuatorianos fue uno de los momentos que arrancó aplausos del público.
“Realmente todo estuvo impresionante, todos los espectáculos han sido grandiosos, la diversidad de presentaciones que estuvieron presentes me dejó sin palabras”, acotó María Cevallos, mientras observaba los distintos grupos que desfilar.

El Pregón Sabroso sorprendió a todos al incluir espectáculos con temáticas internacionales de países como México, Colombia y Bolivia, con sus ritmos tradicionales, así como la presencia del mágico Dragón Chino. También participaron delegaciones de diferentes regiones del Ecuador, junto con los icónicos carros alegóricos.
Participantes del desfile con temática del país Bolivia
Por otro lado, Cristofer Castro, participante del pregón, se siente incluido en estos espacios de recreación y reactivación del cantón.
“Esto es algo que se ha venido haciendo de años pasados, mis padres me traían a los desfiles cuando yo estaba pequeño, ahora yo soy parte de este, me siento orgulloso de poder ver desde este ángulo a los demás espectadores”, añadió Castro mientras hacía una pausa en la larga cola del pregón.
La reactivación económica fue como una fiesta, con sorpresas en pleno apogeo, con diversos locales y emprendimientos vendiendo comidas, juguetes, globos, algodones de azúcar y otros elementos tradicionales de las fiestas de octubre.

El municipio le dio como nombre «el pregón más sabroso del país» buscando entrelazar las festividades de Portoviejo con el feriado nacional de las fiestas de independencia de Guayaquil para brindar una experiencia única a los visitantes, el pregón fue un faro de luz qué iluminó la Catedral de Portoviejo, resaltando la riqueza cultural y la biodiversidad del cantón. Buscando internacionalizar el cantón y promover su cultura y tradiciones, siendo un desfile colorido, incentivando a la ciudadanía a disfrutar de la riqueza de Portoviejo y su gastronomía.





