Por Samira Ríos
Este sábado 30 de septiembre se inaugurará en las áreas verdes de la urbanización Costa Real la nueva capilla “Madre del santo rosario” la cual podrán beneficiarse de ella los moradores del sector. Esta lleva en construcción desde inicios de junio de este mismo año. Se contará con la presencia de moradores y directivos, así mismo, se realizará diversas actividades para compartir en familia e iniciar una etapa de innovación.
La urbanización lleva años de abandono en donde jamás se ha podido gestionar actividades que ayuden a las personas que residen en el lugar, sin embrago, desde hace unos años atrás, los vecinos han unido fuerzas para organizar una directiva que ayude a realizar nuevos proyectos. Gracias a esto, la urbanización ha empezado a experimentar una transformación notable, ofreciendo a sus habitantes un entorno más habitable y próspero.
El proyecto empezó desde diciembre del 2021. Se inicio haciendo misas en el patio de una casa hasta que se tuvo la posibilidad de obtener un terreno de la urbanización donde con colaboraciones lograron iniciar la nueva capilla.
Una de las primeras actividades que se realizo para obtener fondos fue la venta de ceviches, de la misma manera comenzaron a realizar bingos, venta de tonga, entre otras, esto con el fin de llegar a su objetivo.
Genesis Loor moradora de la urbanización manifestó que se siente satisfecha con los resultados ya que por fin tendrán un lugar para reunirse en familia, escuchar una misa, realizar bautizos sin la necesidad de salir del sector, “Nos falta todavía mucho por construir, pero ya gracias a los vecinos tenemos un espacio, un techo y cuatro paredes donde podemos realizar las misas, hasta que con el tiempo se pueda ir adecuando más el espacio”.
“Como morador de la urbanización me parece excelente esa gestión, ya que esta ayudara a fomentar valores y principios cristianos en los niños”, señaló Edison Moreira presidente de la directiva de la urbanización.
No solo se hará la capilla
La inauguración va de la mano otros proyectos, a los lados de la capilla se está haciendo un parque para los niños más pequeños, “Dentro de la urbanización no hay un lugar para ellos”, señaló Loor.
Así mismo se espera que con la inauguración se implemente los cursos de catequesis para los niños y adolescentes que lo necesitan ya que, anteriormente, muchos de estos jóvenes debían realizar largos viajes a otros sectores para poder acceder a los cursos de catequesis, lo que suponía un desafío logístico y a veces incluso económico para las familias. Con la puesta en marcha de estos cursos en la propia comunidad, se busca facilitar el acceso a la formación religiosa, fortaleciendo así la identidad y los valores cristianos de los más jóvenes.

Hace un año y medio atrás siquiera había garita
Estos proyectos llevan gestionándose desde años atrás pero nunca se llegaba a nada. La reconstrucción de la garita fue el inicio de una nueva etapa para los moradores, ya que no existía la seguridad de vivir en paz en sus propias casas, con el aumento de la inseguridad del país las preocupaciones seguían subiendo y optaron por reconstruir la garita y posicionar guardias con el objetivo de cuidar el ingreso y salida de vehículos.
La comunidad llevaba tiempo esperando esta mejora en su seguridad y finalmente, tras años de gestiones y preocupaciones, vio el primer paso hacia un entorno más tranquilo y protegido. La reconstrucción de la garita no solo significó un avance en términos de infraestructura, sino que también fortaleció el sentido de unidad entre los residentes.
La decisión de posicionar guardias en el acceso principal fue un punto clave en esta iniciativa. Los moradores, establecieron turnos y protocolos para garantizar una vigilancia continua las 24 horas del día. Esta medida no solo brinda una mayor sensación de seguridad, sino que también disuade a posibles intrusos y delincuentes.
Jensy Mendoza residente en la urbanización expresó que esto fue un buen avance para todos, “Una vez pusieron guardias las familias de la urbanización comenzaron a sentir más tranquilidad, aunque no se vivía actos delictivos era mejor prevenir que lamentar”.
Los moradores están comprometidos en mantener y mejorar estas medidas de seguridad, demostrando que juntos pueden enfrentar los desafíos que la inseguridad en el país les plantea. Así mismo, seguir gestionando actividades que beneficien a los residentes.





