Por: Katiuska Moreira Macías
La gallina criolla de Manabí es una joya culinaria que refleja la identidad y la creatividad de la región. Es un símbolo de la rica tradición gastronómica de Manabí y un testimonio de la pasión de su gente por la comida de calidad.
En la exuberante región de Manabí, las gallinas criollas son como tesoros ocultos, esperando ser descubiertos y valorados, su carne es como una paleta de sabores que captura la esencia misma de Manabí.
«Las gallinas criollas son auténticas joyas vivientes en el mundo de la gastronomía y vale pagar el precio justo, por esta delicia de manjar como lo es disfrutar de un buen plato de gallina criolla hecho en leña con su verde asado”, añadió Jean Orellana mientras disfruta de su almuerzo en compañía de su familia.
Carlos Pérez, aseveró crecer disfrutando de la gallina criolla en la casa de su abuela, «para mí, este plato es como un abrazo de la infancia, un recordatorio de las comidas familiares y las historias compartidas. Su sabor es inconfundible, y cada bocado es un viaje que llena el estómago y el corazón».





