Por Priscila Andrade
La pesca es una fuente de trabajo y desarrollo para hogares ecuatorianos, siendo esta una de las labores con mayor peligro en el mar que en ocasiones se convierte en el terror para los pescadores con la pérdida de vidas y material de trabajo.
Sullivan Cuellar, comerciante mayorista de pescado, relata que los trabajadores del mar de la península han puesto en ventas sus lanchas por la persecución, porque al ser atacados por los piratas tienen grandes pérdidas, como sus lanchas, motores y en algunas ocasiones la vida.
“Existe mucho riesgo, la pesca en fibra era un buen negocio, pero actualmente no se completa ni para el costo del combustible, además se corre riesgo por la delincuencia”, aseguró Cuellar mientras con un pañuelo se evaporaba el sudor que le goteaba por sus mejillas.
En este sentido, el sacrificio es un papel que solo los pescadores emprenden sin saber su destino, enfrentan el temor de dejar a sus familiares por estar navegando en alta mar.
“Arriesgarse en el mundo de la pesca es aventurarse a estar en un mal tiempo, presenciar un colapso marino o un varamiento”, puntualizó Roddy Alvia capitán de barco que trabaja por meses sorteando las olas del mar.





