Seis días de dolor y espera han pasado los familiares de los pescadores manabitas, quienes sufrieron un accidente en alta mar y perdieron sus arriesgadas vidas
Una reunión amarga es la que han tenido que pasar aquellos que esperan los cuerpos de sus familiares al puerto de Jaramijó para poder realizarle una santa sepultura y una despedida adecuada a quienes amaron y ya no están.
Con el corazón destrozado ante la irreparable perdida, Ana Guerrero familiar de una de las víctimas expresó su dolor, “jamás pensé verme en esta situación, tener que esperar por varios días el cuerpo frío de uno de mis familiares es algo inexplicable”, mientras su voz se quebraba ante dicha situación.
“Un sujeto que siempre sonreía a pesar de cualquier situación, es así como recordaré a mi querido amigo”, recuerda Hugo Montero amigo de uno de los pescadores fallecidos, mientras su mirada entristecida observaba el cielo.





