Por Yohanán Mendoza
Usuarios de los transportes públicos de la ciudad de Manta expresan su preocupación y malestar por la excesiva cantidad de pasajeros en los autobuses. El flujo de viajeros aumenta en gran cantidad durante los días de lunes a viernes en las horas del medio día y en las noches.
Tanto estudiantes, trabajadores y demás pasajeros que van a realizar sus labores de la semana, manifiestan que en la mayoría de ocasiones se sienten agobiados por lo apretados que pueden estar dentro de las colectivos urbanos. Thalia Mantuano, estudiante de la Uleam, indica que “parecemos que estamos en una lata de sardinas que está a punto de explotar. El calor que hace todos los días tampoco ayuda porque ahí adentro es un horno”, expresó.
De igual manera para Josué Reyes, el cual espera todos los días el autobús para dirigirse a su trabajo, menciona que debería de respetarse el aforo máximo de los transportes, ya que en ocasiones “se nota que el bus está con mucho peso y eso le dificulta girar con normalidad. Esto en cualquier momento puede generar un accidente”, comentó el ciudadano preocupado por lo que experimenta en el día a día.
Ante esto, Gabriel Mero, chofer de trasporte público, declaró que “nosotros como choferes tenemos que hacer la mayor cantidad de dinero posible y entendemos que en ciertas horas del día los autobuses se llenen por completo, así que es algo a lo que cada persona tiene que acostumbrarse”.





