Por Jandry Nayhib Franco Cantos
En medio del bullicio estudiantil, el ir y venir de la vida universitaria, la acumulación de basura es un problema que se alza imponente en la primera puerta de la Uleam. Los desechos han estado reclamando atención y forman un desafío evidente para la gestión de residuos en la universidad.
La impotencia y la frustración son palpables entre aquellos que transitan diariamente por el lugar, enfrentándose al desagradable espectáculo, “Es decepcionante ver cómo la basura se acumula sin que se tome ninguna medida. Nos preocupa la salud y la imagen de nuestra universidad” expresa su preocupación Josué Núñez, estudiante e inquilino del San Mar edificio que se encuentra en la primera puerta.
La negligencia en la recolección de residuos ha desencadenado una creciente sensación de malestar entre la comunidad estudiantil. John Mero, otro estudiante afectado por la situación y molesto por el mal hedor, resalta que es inaceptable que la basura se acumule de esta manera. “Esperamos una próxima solución para evitar riesgos sanitarios y mantener la limpieza en nuestro entorno académico” comenta con pesar.
Ante esta situación, la comunidad universitaria clama por una pronta intervención de las autoridades correspondientes para abordar este desafío y devolver la pulcritud y la seguridad a la primera puerta de la Uleam. La acumulación de basura no solo afecta la estética del lugar, sino que también compromete la salud y el bienestar de quienes transitan por la zona.





