Por: Leonel Guerrero Párraga
En el enclavado valle de la comunidad El Zapote, el canal Hinabronco fue oxigenado con una limpieza profunda, que era esperada por todos los moradores. De esta manera se da paso a la buena distribución de agua y así poder estar prevenidos para la llegada del fenómeno El Niño.
Este aseo fue dirigido por la Prefectura de Manabí, coordinado conjuntamente con el Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial Riochico. Toda espera tiene su recompensa, y los habitantes de esta comunidad al fin fueron atendidos por estas instituciones públicas.
Las intensas jornadas que se vivieron durante la limpieza se podían observar de una manera óptima, al ver que el canal ya no tenía sedimentos. “Esto lo estábamos esperando hace mucho tiempo y al fin llegó. Nosotros como campesinos nos sentíamos afectados porque este sedimento generaba un gran malestar dentro del canal”, admitió José Guerrero, en lo que observaba con optimismo la limpieza del canal.
Mientras Rosa Carreño, dirigente barrial, se acercaba donde se realizaba la limpieza, ella describía que, “una máquina y una volqueta era el recurso que se necesitaba, pero más allá de lo material se necesita una predisposición para generar un cambio dentro de la comunidad. Pero también es una manera de prepararse ante la eventual llegada del Niño”.





