Por: Ana Mirian Santana Murillo
En las aulas de la Universidad Técnica de Manabí (UTM) extensión Lodana, el cuarto nivel de la facultad de veterinaria ha desplegado su dedicación en una emotiva campaña de vacunación y esterilización. Bajo la atenta mirada de la docente Susana Andrade, los estudiantes han demostrado un empeño inquebrantable, fusionando conocimiento y compasión para proteger a los compañeros de cuatro patas que, para muchos, son más que simples mascotas.
En este ballet de aprendizaje, los futuros veterinarios no solo danzan con la teoría, sino que ponen en práctica su vocación, inyectando cuidado y atención a los animales de aquellos que los consideran parte integral de la familia. Susana Andrade destaca la importancia de estos eventos no solo como una lección académica, sino como un acto crucial para la preservación de la salud y bienestar de estos fieles amigos.
Cindy Lozano, una ciudadana que acudió con entusiasmo a vacunar a sus gatitos, señala la necesidad de que estas campañas se repliquen con mayor frecuencia. En un tono apasionado, sugiere que se extienda la mano a los animales callejeros, brindándoles la oportunidad de días más dignos. Su voz se suma al coro que clama por una sociedad que reconozca y cuide a quienes no tienen voz propia.
Entre jeringas y abrazos, la campaña no solo inyecta salud a los peludos, sino que también busca sanar las heridas invisibles de aquellos que han sido abandonados en las calles. Este acto de amor y compromiso muestra que la protección animal va más allá de las jaulas y los consultorios; es un baile armonioso entre humanos y bestias, donde cada paso es una promesa de un mañana más brillante y compasivo para todos.





