Por: Katherin Zambrano
En el corazón del terminal terrestre Luis Valdivieso Moran en la ciudad de Manta, una marea de cuidado y responsabilidad se despliega como un suave viento, acariciando las vidas peludas. Desde el 13 hasta el 17 de noviembre, este lugar se convierte en un oasis de salud para las mascotas, ofreciendo desparasitación, vacunación y vitaminas.
En este jardín de bienestar, donde las mascotas son las flores que necesitan cuidado, las fuentes de esta campaña no son solo médicos expertos y voluntarios, sino también la conciencia colectiva de una comunidad que reconoce la importancia de cuidar a sus compañeros de cuatro patas.
Esta iniciativa es más que un simple acto, es una sinfonía de compasión, donde cada nota es una vacuna que resuena con la salud de nuestras mascotas. “Es una actividad que refleja amor y un corazón sensible por los animalitos de parte de las autoridades”, reveló Luisa Rodríguez, comerciante del lugar, denotando alegría en su rostro.
Las fuentes de esta melodía no solo son las agujas que inoculan la prevención, sino también las risas y los latidos acelerados de las colas agradecidas, donde el cuidado es más que una necesidad. “Esto hace ver que la ciudad si se preocupa por los más amorosos”, puntualizó Julio Salazar, ciudadano mantense, mientras levantaba sus maletas.





