Por: Ginyer Véliz
Entre destellos dorados y colores cálidos, el parque “La Rotonda” se transforma cada tarde en un escenario singular que invita a las personas a deleitarse con la hermosura del atardecer. Sobresaliendo como el parque más extenso de Portoviejo, brindando a turistas y ciudadanos un espacio idóneo para disfrutar plenamente.
El parque La Rotonda no es solo testigo de la transición del día a la noche, es también el lugar ideal para disfrutar de diversas actividades. Desde paseos en bote por los canales hasta la proyección de cautivadoras imágenes y videos en una pantalla de agua de 15 metros de altura, el parque ofrece una experiencia sensorial única durante el atardecer.
«A mi parecer, este lugar va más allá de ser simplemente un parque, es un escenario donde se puede apreciar la belleza del atardecer. Es un espacio para aquellos que buscan conectar con la naturaleza y disfrutar de momentos inolvidables al caer la tarde», sintetizó Anthony Mera, amante de la naturaleza y de los atardeceres.
Kerly Cedeño, mantense, destaca que cada vez que visita a su hermana en Portoviejo, se dirige directamente al parque para pasear a su mascota y experimenta una sensación de seguridad.





