Por: Nancy Zosa
El mosaico de la vida de cada niño con autismo son barreras que se van derrumbando de a poco. En el cantón Montecristi del sector Monterrey, se encuentra Pablito Franco un pequeño y valiente niño que es capaz de conquistar el mundo con sus increíbles habilidades.
Pablito Franco, aseguró, que asistía a una institución de educación en el cual rebosan sus crisis constantemente porque experimentaba rechazos y no había una buena comunicación para su autismo. «No me encontraba en mi zona de confort».
En ocasionadas veces las crisis iban empeorando cada día más, dando por esforzado su retiro de la anterior institución. La unidad de educación básica «Monserrate del Rocío González López», abrió sus puertas para este campeón, teniendo valorizada la comunicación para niños con autismo.
A base de sus ruinas la Unidad, tiene las puertas abiertas para la integración de niños con autismo. “Gracias a la recomendación de su especialista he visto mejoras en mi hijo, gracias a la maestra que es una calidad de ser humano, repetidas veces he visto que inculca a los compañeritos que no deben hacer a un lado a mi hijo por ser autista», detalló Maritza Vera, denotando en su rostro una sonrisa de felicidad.





