Por, Kerly Jamileth Cevallos Pico
Batallas duras de sobrellevar es lo que viven diariamente las mujeres que han sido violadas, debido a esto les ha provocado desequilibrio mental. El rechazo a las personas que les rodea, no encontrar sentido de vida y llegar acabar, en muchos casos, con su propia vida porque un profanador se las quitó desde el momento que la violó.
La psicóloga Karla Macias, trabajadora particular, enfatizó que estos casos han sido muy graves para las familias, ha recibido diferentes mujeres que han sido maltratadas y las repercusiones que han tenido.
“A largo plazo, he atendido a mujeres con dificultades de socializar porque han sido acosadas, la cuestión del temor frente al sexo opuesto, por lo general, son las mujeres que ya han sido violentadas y de un modo se sienten cohibidas, donde las consecuencias a nivel emocional son significativas”, profundizó Macias cuando una esbelta mujer ingresaba a su consultorio para ser atendida.
Pero hay otras más duras batallas que viven las mujeres que tienen a su propio enemigo en los hogares, son maltratadas diariamente por una ráfaga de puñetes como un saco de boxeo, pero por temor a que exista represalias no deciden denunciar y esperan seguir recibiendo los golpes como un cazador que las asecha día tras día.
Los derechos de algunas mujeres han sido arrancados por sus parejas o exparejas, pero el maltrato y abuso hacia una mujer es una violación grave dentro de los derechos humanos que respaldan a las mujeres. Además estas violaciones que sufren derrumban sus sueños de vida.
Las cifras globales proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud muestran que aproximadamente una de cada tres mujeres en todo el mundo (aproximadamente el 30%) ha experimentado violencia física y/o sexual por parte de su pareja o violencia sexual perpetrada por terceros en algún momento de su vida. (Organización mundial de la salud).
En el Ecuador, en el 2022, 272 mujeres fueron maltratadas y les arrebataron su recorrido de vida, entre ellas 109 eran madres, por lo que en un aproximado de 196 hijos quedaron sin el amor más fiel e infinito que podían tener, el amor de su madre, el cual fue arrebatado por monstruos sin corazón.
La infografía muestra los tipos de violencia, en que ámbito son violadas, por violencia obstétrica y por roles, estos datos corresponden al año 2020, lo cual indican que las mujeres han sido objeto de violencia para los hombres, las cuales han vivido un infierno hasta el punto de acabar con sus vidas.

De acuerdo con la información proporcionada por la Fiscalía General del Estado, en 2018 (Fiscalía General Del Estado), la Dra. Ruth Palacios Brito, quien ocupaba el cargo de Fiscal General del Estado de manera interina, inauguró en Quito cuatro Fiscalías Especializadas en Violencia de Género como parte de la implementación del plan piloto «Justicia, nunca más Impunidad». El propósito principal era fortalecer la disponibilidad de servicios judiciales ofrecidos por la Fiscalía, en conformidad con la Ley Orgánica para la Prevención y Erradicación de la Violencia de Género contra las Mujeres.
Dentro de la ciudad de Manta las mujeres han sido violentadas y masacradas por ráfagas de puñetes que han recibido en su cuerpo y cara, según el ministerio del gobierno (Ministerio de Gobierno) que en la provincia de Manabí se han identificado tres casos catalogados como femicidios, uno de ellos ocurrió en Manta. Además, durante los primeros cinco meses del año, se registraron un total de 1,481 causas o denuncias en la provincia, y se resolvieron 1,692, teniendo en cuenta la resolución de casos pendientes del año anterior. Es importante destacar que las ciudades de Portoviejo y Manta son las que reciben la mayor cantidad de denuncias que son atendidas por la Unidad Judicial.
Las mujeres merecen ser libres y no golpeadas, esto se ha convertido en el pan de cada día, llegando así a quitarles la vida como a un animal, pero hay mujeres que se han levantado como un ave fénix porque resurgen de las cenizas para luchar por un nuevo amanecer, luchar por sus hijos y proteger como leona.
Claudia Pérez, una joven emprendedora, lucha cada día para sacar adelante a su pequeño retoño, pero aun siente el temor de vivir de nuevo lo que un día fue su pesadilla diaria.
“Sentí que la vida se me acababa cuando diariamente era maltratada por mi pareja, mi hijo era testigo y veía esas escenas que me gustaría elimine de su mente”, añadió Pérez mientras vendía sus productos para el cuerpo en el portal de su pequeña casa.
Por otro lado, Katheryn Domínguez, estudiante de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, enfatizó que se siente triste de ver que las mujeres son el ojo blanco de muchos hombres, que al principio le pintan todo de color rosa pero al final sacan a relucir el machismo que llevan.
“Me pasó en un momento, una expareja quiso manipularme, pero pude salir de allí desde que vi como sus tratos cambiaron y comencé a notar su manipulación, por eso es siempre recomendable que al primer intento de agresión verbal las mujeres salgan de ese lugar, porque sino comenzaran a vivir un infierno”, determinó Domínguez cuando está sentada en una de las bancas de la universidad realizando una tarea de la carrera que está cursando.





