Por Miguel Zambrano
En la ciudad costera de Manta, Nathaly Flores, una joven estudiante de 22 años originaria de Quito, ha encontrado una dulce forma de financiar su educación universitaria vendiendo “aplanchados” en las calles y universidad de la ciudad, demostrando que la perseverancia y el sabor pueden ser una combinación poderosa.
“Las dificultades económicas que enfrente al llegar a la ciudad me hicieron buscar la manera de emprender para enfrentar mis gastos, fue entonces cuando decidí empezar a vender los aplanchados que me enseñó a preparar mi madre, y eso por ahora me está ayudando a financiar una parte de mis estudios”, describió Nathaly Flores mientras se encontraba vendiendo sus aplanchados.
Los aplanchados son un dulce tradicional quiteño que combina una masa de hojaldre crujiente, preparada con harina, mantequilla y otros ingredientes, en donde es cubierta con una capa de glaseado dulce. Nathaly decidió aprovechar su habilidad culinaria y el amor por la cocina heredado de su madre para costear los desafíos financieros, al mismo tiempo hace disfrutar a las personas de su delicioso manjar.
Daniela Guerrero afirmó que cuando probó por primera vez los aplanchados que prepara Nathaly, quedó encantada con el sabor, ya que es único y delicioso. Además, añadió que le parece muy bien que haya decidido emprender y traer su tradición quiteña a la ciudad.





