Por, Yanaisa Vera
En la escuela San Agustín, en una linda y refrescante mañana, los dulces y colores se hacían presentes, la llegada de la tan esperada semana había llegado, la cultura manabita se apoderaba de cada rincón del plantel.
La inauguración de la semana cultural se llevó a cabo este lunes 16 de octubre a las 8:30 am, durante la celebración durante esta celebración, varios fueron los cursos de la institución los cuales han tenido la oportunidad de mostrar la riqueza cultural manabita a través de sus bailes y trajes típicos representativos de la provincia, desde Portoviejo hasta, el Carmen.

Mirian Cobeña, madre de familia, se muestra contenta y agradecida por estos espacios que aportan al aprendizaje de los estudiantes.
“Estos espacios ayudan a los niños a aprender a desenvolverse en escena, es muy bonito toda la verdad”, acotó Mirian mientras esperaba el turno de participación de su hija.
Fueron los estudiantes quienes se vistieron de colores y con sus productos hechos de manera artesanal y natural, que representan y simbolizan la cultura y la riqueza de cada uno de los cantones, enriqueciendo el conocimiento cultural de los propios estudiantes, compartiendo los saberes con compañeros y con la comunidad.
Por otro lado, Merly Álava sentía la tranquilidad y paz ante ente gran evento, destacando la seguridad que brindan en el plantel educativo.
“Está bien que solo dejen ingresar a padres de la institución, ya que ahora la inseguridad se presenta en cualquier lugar, la protección de los niños que estudian aquí es primordial”, añadió Merly mientras con risas disfrutaba la puesta en escena de su hijo.
En el evento estuvieron presentes el grupo de cómicos “Muertos de la risa”, dándole un poco de vida a la espera de los estudiantes quietos en las gradas, bajo el techo protector.
La semana cultural en la escuela San Agustín es una celebración que fomenta el orgullo por la cultura local, promueve la diversidad y el respeto por las tradiciones, y brinda momentos de alegría y unión entre los estudiantes y la comunidad. Es un evento que no solo educa, sino que también enriquece las vidas de quienes participan en él.





