Por, Carolina Molina Cagua
En las diferentes partes de la ciudad de Manta, los animales abandonados, como perros y gatos, enfrentan dificultades en su supervivencia en el encontrar alimento y lograr mantenerse saludables.
En la playa de barbasquillo se encuentra un huerto donde los animales, específicamente los gatos se enfrentan a la desnutrición. El rincón llamado “Santuario de gatos”, cuenta una historia de superación y nostalgia de aquellos que no se pueden escapar del abandono.
Según residentes del sector han optado por ayudar a estos inocentes felinos, que se han visto desechados cual juguetes.
“No deberían tener animales si no los van a cuidar”, manifestaba José Vera mientras sostenía una funda de comida para ofrendarle a los huérfanos situados en la playa de Barbasquillo, mientras maúllan con la cercanía de Vera.
“Una alimentación inadecuada puede provocar problemas de piel y pelaje. Es importante que las comunidades se sensibilicen sobre la importancia de proporcionar alimentos de calidad a estos animales”, expresó Dina Muñoz, hija de Vera.
Organizaciones de bienestar animal proporcionan alimentos adecuados y promueven la adopción responsable. Sin embargo, los abandonos perduran. “Es elemental la contención proveniente de la ayuda de la alcaldía de Manta. Los animales necesitan un granito de empatía para poder vivir sin enfermedades que pueden tener en medio de la mala alimentación”, expresaba Paola Vera amante de los animales.





