Por , Mendieta Zambrano Marelyn
Ecuador no alcanzó los 18 millones de ecuatorianos que el instituto nacional de estadísticas y censos (INEC), había proyectado. En cambio, la cifra se situó en 16,9 millones de personas, según el último censo poblacional. La razón principal es una caída considerable en la tasa de natalidad, motivada por la firme decisión de las mujeres de no ser madres, tienen el poder de generar un fenómeno demográfico como el que atraviesa Ecuador.
En los últimos años, la decisión femenina de no ser madres como una forma de romper con los roles tradicionales está creciendo. En un mundo donde durante mucho tiempo se ha considerado la maternidad como una vocación innata de la mujer, cada vez más desafían estas expectativas y toman la decisión consciente de no tener hijos.
Tal vez en una sociedad donde la maternidad se considera tradicionalmente el destino natural de la mujer, la idea de prescindir de los hijos suene descabellada. Desde hace años, a quienes no ven como una prioridad el reproducirse, se las considera popularmente como las mujeres NoMo (abreviatura en inglés de Not Mothers, “No Madres”). Muchas veces esto ocurre por las diferentes causas de salud, dinero, desarrollo personal y profesional o decepciones de vida. Y cuando el deseo de libertad se sobrepone con el instinto materno, no hay vuelta atrás.

Mayra Chilán, estudiante de la facultad de comunicación, admite con voz firme que no se ve siendo madre y no por ser joven, sino porque el mundo en el que las personas están no es seguro y cada vez está peor: muertes, trata de niños, violencia en muchos sentidos, etc, serían las principales razones para negarse a ser mamá. Para ella, traer un ser inocente a un mundo donde la maldad se agiganta cada día más, sería como condenar a un ser querido que no tiene culpa de nacer.
“No tendría vocación para serlo, aunque tengo amigas que tienen planes de ser madres… pero no es el plan que quiero para mí…”, recalcó tranquila, mostrándose feliz ya que tomó su propia decisión sin miedo a los cuestionamientos.
Por casos como el de Mayra, el Ecuador está envejeciendo, la tasa de natalidad es inferior a lo proyectado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). El que esté naciendo menos gente tiene una consecuencia: el crecimiento poblacional a un ritmo más lento del esperado. El menor interés de las mujeres en ser madres va relacionado a otros factores como un menor número de matrimonios y un mayor uso de métodos anticonceptivos, pues las personas prefieren una vida de gustos y no de tantos sacrificios. Sin embargo, hay otras razones como la situación económica y el rol de la mujer en el mercado laboral.
“Sí me gustaría ser madre, pero tengo aspiraciones a corto plazo que están direccionados al ámbito profesional…”, asevera Anahí Vélez, periodista de Oromartv, con la seriedad que la caracteriza, pero sin dejar el lado sensible, reflejando en su rostro ternura de cuan valiosa es la vida para traer al mundo a un ser humano y sostenerlo en los brazos.
Los casos como el de Mayra y Anahí son solo una pequeña muestra del pensamiento de la sociedad actual y ese fenómeno demográfico se refleja en los resultados del censo de población y vivienda 2022, publicados recientemente por el INEC.
Los hallazgos resaltan cambios significativos en variables como la tasa de natalidad y la composición familiar.
Cada vez menos ecuatorianos eligen casarse y, según se informa, los casos de divorcio están aumentando. Ya no hay tantas parejas viviendo un cuento de hadas.
Pero actualmente, el divorcio no es motivado solo por una infidelidad, sino que el poder de la decisión femenina estaría rompiendo los roles tradicionales que por siglos condenaban a la mujer a ser madre para ser vista o sentirse completa y exitosa, quitándole la libertad y la autodeterminación.

La decisión de una mujer de no tener hijos es considerado un acto de valentía. Al desafiar las normas sociales y cuestionar las expectativas tradicionales, estas mujeres allanan el camino hacia la libertad y la realización personal, mantienen su autonomía como seres que no dependen de un rol en específico, sino que pueden ser lo que quieran ser.
Es importante reconocer y respetar esta elección, porque toda mujer tiene derecho a tomar decisiones sobre su vida y su cuerpo. Son maneras de romper barreras y ataduras que no las dejaban alzar la voz.
Pero la maternidad no deseada también es un acto de aplaudir, pues asumir una responsabilidad de esa magnitud sin haberlo planificado, requiere de valentía. Convertirse en madre cuando no estabas preparada abarca un sinnúmero de sacrificios, Elena Loor es una muestra de aquello, su hijo tiene 5 años y jamás se ha cuestionado por haber aceptado el reto. Trabaja y es madre, algo nada fácil en una sociedad que espera que crías como si no trabajaras y que trabajes como si no criaras.
“Hay quienes no se toman la vida a la ligera y empiezan a hilar más fino… el medio ambiente finalmente es el habitad de nuestros hijos y es aceptable que mujeres decidan no ser madres por no ver un futuro prometedor en cuanto al planeta y los recursos limitados que el mismo tiene… en consulta son muy contados los casos, pero la justificación de ellas para no tener hijos en base a ese argumento es valedera… como mencioné anteriormente, cada persona debe sentirse en paz, feliz con la decisión que tome y más si es algo tan radical como convertirse en madre.”, Admitió Emily García, psicoterapeuta infantil de la ciudad de Manta.
Recuerda que todo nos marca y por insignificante que parezcan ciertas vivencias el ser humano las va guardando, en la gran mayoría de los casos en el subconsciente. “Muchas mujeres se sienten frustradas por como se desarrolló su infancia y a raíz de ello deciden que no están hechas para ser madres… en muchos de los casos es un forma de proteger… no traigo a un pequeño a este mundo porque no quiero hacer las cosas mal, no estoy preparada, no quiero que sufra, etc.”, añade García.
Pero también hay quienes a pesar de las circunstancias, ven el ser madres como una meta de vida. Mujeres con VIH que desean tener hijos porque así lo dicta su corazón. Esa es otra parte de la realidad de ser mujer.
Para muchas mujeres en la sociedad actual, la decisión de no ser madre es una elección personal y válida que no debe ser juzgada ni cuestionada. Son muchos los factores personales del porqué no quieren tener hijos, entre ellos, la preocupación del grave impacto ambiental que puede causar, la sobrepoblación que puede generarse y hoy en día, sobre todo por aquellas metas y sueños profesionales.
Lo cierto es que el pensamiento y las metas de la mujer actual ha generado un cambio demográfico en Ecuador, el poder de la decisión femenina está rompiendo los esquemas y ha ido contra todo pronóstico.
Link del vídeo
https://www.youtube.com/watch?v=LKx0mGpD0cU




