Por: Miguel Zambrano
En la universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí de Manta, no existe ninguna política que determine algún tipo de beca o beneficio para los estudiantes foráneos que emprenden un viaje lleno de desafíos económicos.
Cuando los estudiantes toman la decisión de estudiar lejos de su tierra, deben cargar con el peso de su elección, que puede compararse como si de seleccionar un barco para su aventura fuera y sin importar su condición financiera deciden lanzarse al océano de la educación universitaria en medio de la niebla, pero con ganas y deseos de superación.
“Los principales problemas económicos que sufre un estudiante foráneo es por la actual situación que atraviesa el país, la comida aquí es demasiado cara y peor en el sector que vivo en los Eléctricos”, puntualizó Joder Barcia estudiante de la carrera de medicina, un poco nervioso por la prueba que se le avecinaba en unos instantes.
De la misma manera, Jeiver Chávez estudiante de la carrera de Psicología añadió que afrontar los desafíos financieros como estudiante foráneo en la ciudad ha sido muy complicado porque ha tenido que ahorrar el dinero para poder comprar sus vegetales y alimentos necesarios para vivir cada semestre, mientras se podía ver tristeza en su rostro, como si de días oscuros estuviese pasando.
Como ansiosos pescadores en aguas desconocidas deben aprender a ajustar su presupuesto económico, para atrapar cada oportunidad de ahorro que puedan tener.
“Principalmente dentro de mis gastos tengo el traslado de casa al terminal de Portoviejo, luego a la ciudad de Manta y del terminal hasta la universidad. Gastando principalmente lo que sería 80 centavos en el bus de ida y vuelta y un dólar veinticinco lo que es en el transporte público de la CTM. Entonces siempre me administro en billetes de diez dólares al día normalmente para que me alcance también para el almuerzo”, detalló Elián Rojas estudiante de la carrera de Arquitectura del tercer semestre mientras salía camino a su ciudad.
“Es difícil la situación económica que afronto como estudiante foránea, porque vengo de una familia de bajos recursos económicos, y lo poco que ellos me dan tiene que alcanzarme para la semana, a veces hay días en los que tengo clases en la tarde y me toca elegir entre poder almorzar o dejar para mi pasaje de regreso”, narró Iris Zambrano estudiante de la carrera de Medicina, mirando desde el balcón de su departamento hacia la calle.
El ser estudiante foráneo llega a afectar el rendimiento académico de los miles de estudiantes que llegan todos los días a la universidad en busca de su sueño anhelado.
Según, María Del Carmen Quijano Bedolla en su investigación del Estudiante foráneo y desempeño académico de su licenciatura en Trabajo Social enuncia que, es bien dicho que ser estudiante es estar inmerso en diferentes cambios a lo largo de su proceso educativo, ahora tener la condición de ser foráneo implica además de las responsabilidades que exige la profesión, tener en cuenta las condiciones socioeconómicas, familiares, culturales, etc. Y los motivos por los cuales llevaron a tomar la decisión de estudiar fuera del lugar de origen.
También añade, que el sujeto al momento de dejar su familia de origen y emigrar a otra ciudad puede sufrir cambios en su dinámica de vida enfrentándose así a diversas situaciones que determinarán la calidad de su desempeño académico.
Víctor Zambrano director de la dirección de Bienestar Admisión y Nivelación Universitaria de la ULEAM, puntualizó que los cupos ofertados de becas y ayudas económicas de la universidad tienen un promedio de 2800 a 3500, dependiendo de la situación de los semestres y del interés de los estudiantes, fluctúa el número total que postulan por las becas. Además, añadió que los diversos tipos de becas que se ofertan son por, rendimiento académico, arte, deporte, vulnerabilidad, discapacidad, entre otros enfoques, pero que no existe un enfoque que determine una situación de incentivo económico a una persona que venga de afuera de la ciudad.
Bayardo Rosales Especialista en Psicología clínica destaca que el docente trata de comprender, entender, guiar y ayudar a los estudiantes foráneos con la finalidad de que se sientan bien para que aprovechen la oportunidad que les están brindando sus padres.
Además, detalló que hay una parte dentro del sílabo en cual se tiene que trabajar con las habilidades blandas, lo que es justamente ponerse en el lugar del estudiante que vienen desde lejos a una situación completamente diferente, y darles la oportunidad cuando sufren alguna situación que les dificulte llegar hasta la universidad.
A pesar de estos desafíos económicos que sufren los estudiantes foráneos en la educación superior, se aferran a la esperanza y a la ilusión de una búsqueda de crecimiento personal y profesional.
Como naufragantes en la tormenta continúan navegando, conscientes de que cada desafío económico que atraviesan los moldea y los prepara para enfrentar el mundo, y que como estrellas que brillan en la noche representan la determinación y el coraje de quienes se atreven a salir de su tierra natal para alcanzar sus sueños.
Infografía de estudiantes matriculados por lugar de residencia en la ULEAM
Imagen tomada del sitio web https://www.uleam.edu.ec/infografia-de-educacion-superior/






