Por: Nancy Zosa
Bajo el cambio climático y los vientos sutiles les anuncia la llegada del invierno, al presenciar este escenario repentino las gotas de lluvias caen y les abraza bajo un mar de nostalgia.
Al iniciar esta temporada de invierno les inyectan una desgarradora enfermedad, dejando a sus pasos secuelas graves, provocando la debilidad de sus cuerpos, bajo la anestesia de su ignorancia, dejan las puertas abiertas a un enemigo que se sumerge en lo más profundo de sus células.
Las luces parpadean sobre las cabezas de un equipo de médicos y enfermeras que luchan contra el reloj para salvar vidas. Las camillas se alinean como guerreros caídos esperando ser atendidos.
Debatiéndose entre la vida y la muerte, se escuchan gritos por los pasillos de emergencia aludiendo un brote mortal, los médicos corren de un lado a otro como si se encontrarán en una maratón.
Miradas desgastadas, noches largas y batallas de nunca acabar. “Me preocupa la situación de mi hija” detalló, Mirian Chávez denotando un quebranto en su voz.
Mientras los médicos y enfermeras están en la sala de emergencia, los equipos de apoyo trabajan en silencio para garantizar la atención de los pacientes, los trabajadores sociales ofrecen apoyo emocional y asesoramiento.
Los especialistas bajo sus pequeñas intervenciones quirúrgicas, estos pequeños cuerpos están en constante observación para obtener muestras de tejidos que estén dentro del pecho o en los pulmones.
Según el subsecretario de Vigilancia de Salud Pública, Francisco Pérez, este brote de gripe estacional tiene dos explicaciones principales el funcionario detalló, que estas enfermedades son propias de esta época del año. “Durante los últimos meses vemos que los casos de enfermedades respiratorias aumentan, llegan a un pico y luego baja durante el resto del año”.
Esta batalla, explica Pérez que los virus necesitan alojarse en las células humanas para sobrevivir. “En estas semanas se ven más casos porque hay mayor circulación de los virus de las influencias y afecta a los más vulnerable”, puntualizó.
“El Ministerio de Educación, inicia con el propósito de precautelar la salud de los niños, niñas y adolescentes y dar a conocer las medidas que se deben tomar en las instituciones educativas a escala nacional, para prevenir el contagio de enfermedades respiratorias”, describió, Junior Zambrano denotando en su rostro preocupación.
El hospital Rodríguez Zambrano, es una constante lucha todos los días para salvar vida, desde las más simples hasta las enfermedades crónicas.
En el hospital, la energía fluye como una corriente eléctrica, y la lucha con la vida nunca se detiene. Cada noche en la sala de emergencias de la importancia de la atención médica y del compromiso inquebrantable de quién dedica su vida para salvar las de otro.
Bajo el analice de este cambio climático, las ráfagas de viento que extrae bacterias silenciosas y el levantamiento de polvo brutal son el componente importante para estos problemas respiratorios, generando un cuadro asmático crónico en varios que son los más afectados en esta temporada.





