El arquero de Barcelona SC es y se siente ecuatoriano. Está adaptado a las costumbres y a la comida. Su plato favorito es el corviche. Sin embargo, el camino que ha recorrido no ha sido sencillo.
No refleja nerviosismo. Todo lo contrario. La tranquilidad de Javier Burrai deja en evidencia su preparación y confianza. Es una mañana de miércoles y Barcelona SC se entrena en las canchas alternas del estadio Banco Pichincha. El equipo ‘torero’ trabaja a doble turno y el arquero resigna su siesta para charlar con PRIMICIAS.
Poco antes de recibir su carta de naturalización como ecuatoriano, Javier Burrai se sienta en el camerino, junto a las fotografías de su padre, para hablar por primera vez de su proceso de recuperación de la lumbalgia que lo apartó de las canchas.
Burrai sobre la Tri: “No quiero alimentar polémicas por el momento”
El arquero se toma el tiempo para recordar su ciudad de nacimiento, revelar aquella vez que casi se retira del fútbol y hablar sobre su creencia en la fuerza divina que le ayudó a convertirse en figura aquella noche en el estadio Rodrigo Paz Delgado.





