La Copa del Mundo de la FIFA 2026 iniciará las acciones del Grupo D el próximo viernes 12 de junio en territorio estadounidense, donde la selección local, bajo la dirección técnica del argentino Mauricio Pochettino, se enfrentará a Paraguay, Australia y Turquía con el objetivo explícito de asegurar uno de los boletos hacia las eliminatorias directas.
La actividad oficial del sector arrancará a las 20:00 horas con el duelo entre el cuadro norteamericano y el combinado guaraní, seguido por el choque entre australianos y turcos a las 23:00 horas. Esta zona se perfila como una de las más competitivas del certamen debido a la paridad en el nivel actual de sus integrantes y la urgencia histórica de las naciones participantes.
El anfitrión ante el examen de su historia
La adjudicación de la sede del Mundial 2026 a Estados Unidos, Canadá y México responde a múltiples lecturas comerciales y logísticas, pero en el plano estrictamente futbolístico marca el punto de inflexión para el desarrollo del balompié en territorio estadounidense. El seleccionado norteamericano acumula varios años de evolución sostenida, consolidando una generación de futbolistas integrados en los principales clubes de las ligas europeas.
La llegada de Mauricio Pochettino, estratega con experiencia previa en el Tottenham Hotspur y el Paris Saint-Germain, formaliza la intención de la federación local de superar la barrera de los octavos de final lograda en la edición de 1994, buscando emular las semifinales alcanzadas en el primer mundial de 1930.
El cuerpo técnico actual introdujo un esquema táctico basado en el 4-2-3-1, priorizando la tenencia inteligente de la pelota, la conexión firme entre líneas y la salida veloz por las bandas. Los pilares de esta propuesta recaen en figuras consolidadas como Christian Pulisic (AC Milan), Weston McKennie (Juventus) y Giovanni Reyna (Borussia Mönchengladbach).

A este núcleo se suma la proyección del guardameta de 19 años Diego Kochen, actual tercer portero del FC Barcelona, quien optó por representar a la escuadra estadounidense. A pesar de los reveses sufridos en la última fecha FIFA con derrotas ante Bélgica (2-5) y Portugal (0-2), el equipo se respalda en los triunfos previos logrados ante Paraguay y Uruguay durante el mes de noviembre.
Estados Unidos accedió de manera directa al torneo en su condición de coorganizador, por lo que su preparación oficial reciente se limitó a los torneos de la confederación. Durante el ciclo previo, el equipo obtuvo el subcampeonato de la Copa Oro 2025 al caer ante México y finalizó en la tercera posición de su zona en la Copa América 2024. El gran desafío estructural para el conjunto local radica en quebrar la brecha histórica que mantiene al fútbol un escalón por debajo de las potencias tradicionales de la disciplina, utilizando la localía como el elemento atenuante para recortar las distancias competitivas.
El retorno de los otomanos a la élite
La selección de Turquía formaliza su regreso a la Copa del Mundo tras una ausencia de 24 años, siendo su última aparición la histórica campaña de Corea-Japón 2002, donde consiguieron el tercer puesto de la clasificación general. El combinado dirigido por el italiano Vincenzo Montella se presenta a la cita internacional respaldado por los cuartos de final alcanzados en la Eurocopa 2024 y el ascenso a la Liga A de la UEFA Nations League.
La propuesta de Montella combina el temperamento competitivo característico del futbolista turco con los conceptos de disciplina táctica y solidez defensiva propios de la escuela italiana.





