Por: Génesis Loor López
En el corazón de Manta, emerge Rojo Coral, un restaurante con un equipo de chefs apasionados y experimentados se destacan por su habilidad para transformar ingredientes frescos en obras maestras comestibles. Cada rollo de sushi es una fusión cuidadosamente equilibrada de sabores, texturas y colores, que reflejan la dedicación de los chefs a la excelencia.
Los comensales pueden disfrutar de la frescura del pescado crudo con varias combinaciones inesperadas, como el “Dragón Escarlata” que presenta una mezcla exquisita de anguila ahumada y aguacate.
La sala de preparación es un escenario de precisión y cuidado. Los chefs trabajan en armonía, aplicando técnicas tradicionales con un toque de innovación. “Nuestro trabajo es ofrecer lo mejor en sushi a nuestros comensales para hacer de este restaurante uno de los mejores”, aseguró Iker Morales jefe del área de cocina acentuando la cabeza.
“Muy delicioso los sushis la atención es increíble y cada rollo es como un pedazo de cielo realmente increíble”, aventuró Roxana Macías mientras degustaba. Rojo Coral no es solo un restaurante; es una celebración de la rica tradición del sushi, elevada a nuevas alturas mediante la creatividad y el compromiso con la excelencia gastronómica.





