Por Deivis Sabando
En el corazón del Barrio Cuba de la ciudad de Manta, las reparaciones del alcantarillado marchan a la perfección. Como arterias que fluyen con cuidado, las manos diestras de los trabajadores desmantelan las obstrucciones, restaurando la salud subterránea del vecindario.
Este proyecto no es solo un acto de ingeniería, sino un compromiso con la salud pública y la calidad de vida. Al restaurar la infraestructura subterránea, se erige un pilar fundamental para el bienestar colectivo, evidenciando que la atención dedicada a las necesidades básicas es la base de una comunidad fuerte y próspera.
“Esta iniciativa no solo resuelve problemas estructurales, también fortalece el sentido de comunidad”, estipuló María González, presidenta de la junta barrial del barrio Cuba, mientras dialogaba con los ingenieros de la obra.
“Estas mejoras optimizan la funcionalidad del sistema, lo cual impactan positivamente en la salud comunitaria y el bienestar general”, aseveró Rosa Mendieta, moradora del sector, mientras sus ojos admiraban con asombro la obra.





