Por Jordy Pita
Desde el 5 hasta el 8 de octubre, se llevará a cabo la esperada Gran Feria Colombiana de Libros «Don Quijote de la Granja», en el prestigioso Hotel Oro Verde, ubicado en la ciudad de Manta, provincia de Manabí, Ecuador. Esta feria literaria tiene como objetivo principal promover el reciclaje de libros, contribuir al cuidado del medio ambiente y dar una segunda oportunidad a aquellos libros que no son utilizados. Así mismo, fomentar la lectura en niños, adolescentes y familias que quizás no estén tan entusiasmados con la idea de leer.
Esta iniciativa, que cuenta con ocho años de trayectoria en Colombia, ha cruzado fronteras y este año se situaron en diferentes ciudades de Ecuador, como Quito, Cuenca y Guayaquil, y ahora en la hermosa ciudad costera Manta. El evento se distingue por ofrecer libros económicos y accesibles para todo tipo de público.
Mireya Pedraza, trabajadora dedicada del lugar, destacó la importancia de promover la unión familiar, especialmente en un mundo donde los niños están cada vez más inmersos en la tecnología. «Hemos tenido la visita de numerosas personas. Esperamos que la mayoría de los libros encuentren un nuevo hogar, ya que disponemos alrededor de 25,000 toneladas, en excelente estado y a precios accesibles», agregó.
Ofrecen una amplia variedad de categorías que van desde la salud, cocina, ediciones de lujo, manga, cómic, literatura juvenil, crecimiento personal, educación financiera, literatura universal, libros técnicos universitarios, infantiles, entre otras. La diversidad de temas y géneros busca satisfacer los gustos e intereses de todo tipo de lectores.
Esta feria es mucho más que una oportunidad para adquirirlos a precios accesibles; es un espacio que promueve la cultura de la lectura, el reciclaje del conocimiento y la unión familiar, haciendo hincapié en la importancia de preservar el medio ambiente y ofrecer una alternativa enriquecedora a la tecnología en la vida de los más jóvenes.
Daniela Giler, ciudadana mantense, mostró su satisfacción debido a que la exhibición fue mucho mejor de lo que esperaba, ya que tiene gran variedad de libros. “Al principio pensé que solo eran dos mesas de libros, pero al recorrer el lugar, me di cuenta de que era mucho más grande de lo que pensaba. Quisiera traer los que ya no uso para donarlos y que otra persona tenga la oportunidad de utilizarlos”, añadió.
«Me pareció muy bonita la feria, pero creo que necesita más divulgación. Pienso que este tipo de eventos deberían recibir una mayor promoción, ya sea a través de las redes sociales, anuncios publicitarios u otros medios. Además, en las exhibiciones de libros siempre es posible encontrar ejemplares a precios más económicos”, expresó María José Mendoza, visitante.
Se espera que en los próximos días la feria siga con normalidad y que llegue a los objetivos indicados.





