Por: Alejandra Pinargote
En el verde pintoresco de la Represa La Esperanza, situada en las tierras de Quiroga en Calceta, una granja de gallinas ha florecido como un brote de esperanza en el corazón de la agricultura local. Mientras el sol tiñe de dorado los campos, las aves de corral en este rincón agrícola prosperan en un ambiente que refleja la promesa de días fértiles.
«Aquí, en la Represa La Esperanza, las aves no solo encuentran sustento, también se convierten en símbolos vivientes de la resiliencia agrícola», aseveró Juan Pérez agricultor emblemático de la zona, con una mirada orgullosa hacia sus animales emplumados.
«Cada huevo que se incuba aquí es como una pequeña semilla que crece con el amor de la naturaleza circundante», puntualizó María Rodríguez, ayudante de la granja.
La granja de gallinas en la Represa La Esperanza es un testimonio vivo de cómo la perseverancia, el cuidado del entorno y la conexión con la naturaleza pueden prosperar. En las palabras de Juan Pérez, está granja es más que un simple criadero; es un reflejo del respeto por la tierra en el cual los resultados siempre serán abundantes.





