Por: Álava Montesdeoca Denysse Antonella
Video: https://youtu.be/WfqzcoB64EM?si=8cGElT8ks09R1w9D
La movilidad y capacidad de adaptación
La reubicación de los comerciantes a la zona de San Bartolo, lejos del corazón de la ciudad, ha tenido gran repercusión en los ingresos de quienes al salir el sol cual hormigas obreras buscan llevar el sustento a sus familias, la distancia ha complicado a muchos compradores de visitar estos establecimientos, lo que ha llevado a una reducción significativa en las ventas y ha dejado a los mercantes preocupados por su subsistencia.

Bolívar, con su Cabecera cantonal Calceta dentro de la provincia de Manabí presenta disturbios, Rodolfo Bermeo, encargado de la reubicación de los comerciantes, con voz fuerte defendió “Es complicado que estén ubicados en el paso de los vehículos, hasta que no se culmine la construcción deberían de estar donde se dispuso” aseveró la decisión de trasladar los puestos a San Bartolo como una medida de seguridad y ordenamiento urbano, sin embargo, admitió que la falta de ventas en esta ubicación ha sido un desafío inesperado.
La Batalla por el centro
A pesar de las dificultades económicas, algunos comerciantes han decidido desafiar las directrices municipales y regresar al centro de la ciudad. Esta arriesgada elección ha generado una creciente tensión entre los comerciantes y las autoridades locales, ya que ambos luchan por defender sus intereses y perspectivas.
Silvio Larrea, responsable de mantener el orden público entre los comercios de Calceta, vocifero “Ellos están aquí desde la madrugada, sacarlos del lugar se puede convertir en una pelea que nadie quiere presenciar”. Con preocupación destaco la necesidad urgente de encontrar una solución que evite conflictos innecesarios en el centro de la ciudad, se deteriora la imagen galante del Cantón marcada por la proliferación de comerciantes informales en sus calles principales, está comenzando a afectar significativamente la percepción de los visitantes y la movilidad de los transeúntes, las calles una vez transitables, ahora se han convertido en obstáculos intransitables, y los ciudadanos y turistas luchan por encontrar un camino claro a través de este laberinto comercial improvisado.

Esta disputa comercial plantea cuestiones fundamentales sobre la capacidad del gobierno local para equilibrar el desarrollo urbano con la preservación de la herencia cultural y la estabilidad financiera de las familias comerciantes, algunos ciudadanos se preguntan ¿Por qué no están todos en un solo lugar? O ¿Qué bonificación pueden dar para ubicarse encima de lo que está estipulado? Los habitantes conocidos por su espíritu resuelto, está buscando activamente soluciones para superar este desafío económico.
Teodoro Roca, uno de los valientes comerciantes que ha regresado al centro de la ciudad, compartió su perspectiva sobre la situación “Tenemos que buscar la manera de sobrevivir, se pueden dar cuenta que en San Bartolo se desperdicia la mercadería y vamos para atrás”, aunque enfrenta incertidumbre se aventura haciendo esfuerzos para pelear para que sus productos no se desperdicien es entonces que reincide en hacer caso omiso a las autoridades, ubicándose en este lugar indebido, la decisión de algunos comerciantes de regresar al centro de Calceta es un acto de resistencia en esta encrucijada, la comunidad se ha dividido en opiniones encontradas, algunos apoyan firmemente la reubicación, mientras que otros creen que su lugar está en el corazón de la ciudad, donde han estado durante generaciones.

Edgar Solórzano, intrépido de edad avanzada con una sonrisa en su rostro aseguró “Yo pago por mi puesto si es necesario, pero de mi lugar nadie me puede mover es más aquí es que llegan a consumir mis productos”, señala y es en este instante que como un remolino de habladurías murmura la comunidad si ellos cancelan una suma extra por su ubicación, un ferviente defensor de la tradición comercial en el centro se muestra optimista, él y otros están decididos a demostrar que su presencia en la localidad misma que puede coexistir con el desarrollo urbano planificado y mejorar la economía local.

Diálogo y negociación se muestra a medida que la tensión crece, se están buscando soluciones que puedan satisfacer tanto a los comerciantes como a las autoridades municipales. El diálogo abierto y la negociación se han convertido en herramientas esenciales para encontrar un terreno común. Jean Bravo, un residente de Calceta que ha sido testigo de esta disputa espera que ambas partes puedan encontrar una solución pacífica. “Es un poco incómodo pasar con mi auto por este sector, pero es aquí donde encuentro las verduras frescas, no pienso ir hasta San Bartolo, está lejos”, el como muchos otros, valora la presencia de los comerciantes en el centro de la ciudad y reconoce su importancia.
Los comerciantes son el tejido que une el pasado y el presente de esta ciudad, y su éxito es fundamental para el bienestar de la comunidad en su conjunto. Ledy Laura Muñoz, alcaldesa expresa su deseo de que Calceta siga siendo un lugar donde la herencia y la modernidad puedan coexistir en armonía por medio de redes sociales promueve este mensaje, sin embargo, no quiso emitir comentarios sobre la disputa presentada.
La resiliencia y la determinación de su comunidad son las fuerzas motrices que impulsarán a esta ciudad a encontrar un camino que honre su pasado y abrace su porvenir. En este dilema, Calceta busca un equilibrio entre sus raíces y el futuro que anhela.






